Convergencia Social carece de toda convergencia en Magallanes

La Convergencia es la propiedad de dos o más cosas que concluyen en un mismo punto o es la unión en un punto de varias líneas o trayectorias. Así nació el denominado Partido Convergencia Social, cuyo máximo fundador y líder es el Presidente de la República Gabriel Boric Font.

Pero
hoy, en su cuna, en la Región de Magallanes y Antártica Chilena carece
todo aquello, porque al interior del novel conglomerado político no hay
unión, porque tal como en el Gobierno de nuestro coterráneo conviven
muchas almas que tratan de llevar el timón y que luchan por imponer sus
propios intereses.

Hace
unas semanas hubo una asamblea en que los ánimos se caldearon más de la
cuenta e incluso hubo que recurrir a algunos pacificadores que le
bajaran los decibeles a algunos contertulios que alzaron la voz más alto
de lo acostumbrado.

Pero
lo que pasa es que la inexperiencia de gobernar y pasar a ser
ciudadanos de a pie como cualquiera de nosotros a ocupar altos cargos en
la comunidad les nubló la mente y el estrés que trae consigo el poder y
las tomas de decisiones los tiene confundidos, enemistados y hasta
distanciados por completo.

Los
que están en el Gobierno no le abren espacios al resto, incluso se
cierran a la discusión. Es como que los afiebró el sentirse superiores
al resto.

Para que lo sepa usted los últimos tres presidentes de Convergencia Social: Luz Bermúdez, Arturo Díaz y Jonathan Cárcamo, ya ni siquiera se hablan entre ellos.

Un militante presente en esa asamblea narra que “Arturo Díaz tomó la palabra para reclamar por lo de Mauricio Tapia,
jefe de gabinete en la Seremi de Desarrollo Social. Reclamó por qué no
se hace nada con alguien que falsificó un título profesional, que
ingresó drogas al país y que trabaja en un ministerio en directo
contacto con los niños y que por qué en campaña tuvimos que prometerle a
la gente que nosotros como Gobierno no íbamos a aceptar esto y ahora en
la seremi de
Danilo Mimica
se acepta. Díaz agregó que se le está mintiendo a la gente porque en
campaña se dijo que haríamos una política diferente y se está haciendo
lo mismo que los gobiernos anteriores”.

Muchos militantes han apoyado esa interpelación de Díaz a la directiva regional -encabezada por
Jonathan Cárcamo- pero muchos otros han callado porque saben que Tapia
tiene una red de protección, encabezada por el propio Danilo Mimica que
ha lo justificado diciendo que Tapia ya pagó a la justicia todo lo que
debía pagar y que la ley no lo imposibilita para ejercer este cargo.

Además,
muchos en Convergencia Social saben que Boric así cómo blindó a su peor
ministro evaluado, Giorgio Jackson, sacándolo del Ministerio de la
Secretaría General de la Presidencia e instalándolo en Desarrollo
Social, en Ma
gallanes está haciendo lo mismo con Danilo Mimica en la propia cartera de Desarrollo Social.

Mimica
está altamente cuestionado porque son varios los errores cometidos, uno
de ellos calificado de grave fue cuando desvinculó a una funcionaria
con 23 semanas de gestación, además de haberla notificado el 1 de
diciembre cuando debió hacerlo el 30 de noviembre.

“A Danilo Mimica no lo moverá nadie de ahí, ya que es amigo muy cercano a Boric”, dice otro antiguo militante de Convergencia Social que estuvo presente en la asamblea.

Respecto
de este último punto llamó la atención que la directiva regional no
haya condenado este episodio, tomando en cuenta que se dice un partido
con altos estándares y principios que defienden a la mujer.

Lo
que pasa al interior de Convergencia Social ha provocado la salida de
algunos militantes y la apatía de otros, que ya ni siquiera participan
porque no son tomados en cuenta.

Solo los cercanos a Luz Bermúdez han sido designados para altos cargos y eso genera una amplia molestia.

Arturo
Díaz, ex candidato a alcalde por el partido y hasta hace un tiempo una
de los voces que “roncaba” al interior del conglomerado de Boric, ha
perdido mucho poder y amenazó que de seguir esta protección renunciará a
la militancia, porque a él la directiva lo obligó a despedir a su jefe
de gabinete
Mauricio Bahamonde por “un eventual conflicto de interés relacionado con un nombramiento directo en el Servicio Local de Educación (SLEP)”.

Lo
que pocos saben es que Díaz en esa oportunidad aceptó que la directiva
regional sometería a votación el tema de Bahamonde, llegando a la
resolución que Díaz debía desvincularlo. Incluso la directiva regional
salió a respaldar públicamente la supuesta decisión del entonces seremi
de Gobierno, pero tras los hechos protagonizados por Danil
o Mimica no dijeron nada y mucho menos por el despido de la funcionaria embarazada.

Por
eso el enfermero del SAMU está molesto, porque no se midió con la misma
vara a Bahamonde y lo que le obligaron a hacer a él cuando era
autoridad de Gobierno y lo que pasó hace poco también con Mauricio Tapia
y la férrea protección qu
e le dio Danilo Mimica.

Por
ejemplo, otros critican que por qué no se entromete en el asunto Luz
Bermúdez ni Jonathan Cárcamo, y todos coinciden que es porque los
llevaría a enemistarse con Boric.

Bermúdez
no fue bien evaluada en septiembre, al igual que Arturo Díaz, y es por
eso que muchos pensaron que ambos saldrían juntos del Gobierno, pero a
la sicóloga se le dio la oportunidad de mejorar su desempeño y que sería
evaluada nuevamente tras el 31 de diciembre.

Lo
claro que es que en Convergencia Social a nivel central les genera
temor perder tanto poder en regiones y que se les empiece a meter
fuertemente el Partido Socialista (PS), por eso le dijeron a Boric que
no pueden “entregar” a la ex Concertación todas las regiones.

Lo
concreto es que el partido en Magallanes está quebrado. Hay quienes
siguen a Luz Bermúdez, en ese sector están las feministas. Hay otro
grupo que apoya a Jonathan Cárcamo, grupo también cercano a quienes
tienes cargos en el gobierno de Boric en Magallanes, pero los disidentes
están encabezados por Arturo Díaz y cuentan con el respaldo de varios
ex Concertación y de otros que no han sido tomados en cuenta para ningún
trabajo en este mandato presidencial, como por ejemplo la ex presidenta
regional de la CUT y de la ANEF,
Jessica Bengoa, quien incluso fue carta alcaldicia hasta hace unos años por el Frente Amplio.

Algunos
acusan a Jonathan Cárcamo de estar tomando decisiones muy
personalistas. Como presidente regional del partido, el concejal ya está
pensando en las elecciones municipales y quiere apoyar a la ex
animadora del Festival Folklórico en la Patagonia
Verónica Aguilar.
Para ello ya habría “negociado” con los parlamentarios Bianchi, que lo
están pensando porque ellos le tenían prometido llevar a un locutor que
le fue mal en las elecciones de consejero regional y que después se
promovió para seremi de Gobierno, pero que fue vetado por las más altas
autoridades regionales, precisamente por prestar servicios en la radio
de los Bianchi.

Cárcamo
ya le comprometió apoyo a Aguilar y ello habría desatado la ira de
Arturo Díaz y el bando disidente, porque acusan que “no es posible que
en la mañana negocie con los Bianchi y en la tarde tome un avión a
Santiago con el alcalde
Claudio Radonich”.

Respecto
de ello, hay otras voces que aseguran que Bermúdez ya no habla a
Cárcamo después que supiera que el concejal “negoció” con el alcalde la
incorporación de su íntimo amigo
Juan Manuel Mancilla a los Servicios Locales de Educación (SLEP), traspaso directamente desde el municipio de Punta Arenas.

A Cárcamo muchos culpan de no poner nombres apropiados para haberle competido al periodista Andro Mimica (PS) para ejercer el cargo de seremi de Gobierno y que por eso el Partido Socialista se quedó con un cupo que era del Frente Amplio.

Cárcamo
tiene nula conexión con el equipo de Luz Bermúdez, entonces el partido
ha perdido peso a nivel nacional en cualquier nueva nominación.

A
Boric le han comentado lo que está pasando en Magallanes, pero el
Presidente le ha dicho a sus cercanos “que solucionen sus problemas
ellos mismos, ya son bastante grandecitos”.

La
poca convergencia con la que están actuando los está llevando a
arriesgar fuertemente perder mucho poder dentro del gabinete regional,
que aún está muy desbalanceado en favor del partido de Boric en
Magallanes.

Lo concreto es que la bomba puede estallar en cualquier
momento, es cuestión de tiempo porque las ambiciones personales, los
amiguismos, el nepotismo siempre han existido y seguirán existiendo en
la política, pero al interior de Convergencia Social recién se vienen a
dar cuenta de que ellos cayeron rápidamente en lo que fueron duros
críticos, de otra manera no se justifica y no hay explicación el por qué
el propio Presidente Boric mantiene en sus puestos a personeros mal
evaluados y que carecen de cualquier empatía ciudadana.

… Y eso que recién llevan menos de un año de mandato presidencial.

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