Por
el precio mínimo fue rematada en Santiago la planta procesadora de
centolla Comtesa, ubicada en la intersección de calles Lautaro Navarro e
Independencia, en Punta Arenas. Un total de $ 713 millones
-desembolsados por un comprador que no ha sido identificado- fue el que
puso fin a una disputa que la empresa tenía con la Municipalidad de
Punta Arenas y el Gobierno Regional (GORE), luego de que el alcalde
Emilio Boccazzi llegara a un acuerdo de palabra para comprar la
propiedad -donde se buscaba edificar el edificio consistorial- y la
Intendencia pusiera freno a la inversión de más de $ 2 mil millones.
El
reciente remate generó reacciones entre los consejeros regionales,
quienes habían manifestado aprensiones ante la eventual adquisición del
recinto, por su alto costo y las hipotecas que presentaba.
Ayer,
el presidente del CORE, Ramón Lobos, sostuvo que “el valor del remate
es un tercio de lo ofertado al Estado. Es real que lo que el Estado hace
siempre le está costando más caro. En economía de mercado el rol
regulador es del Estado. Parece que esa premisa no está funcionando como
la teoría dice”.
Por
su parte, el core Roberto Sahr -ex concejal de Punta Arenas- manifestó
que “la municipalidad no había presentado documentación importantísima
como para justificar el monto de esa inversión, ni el Gobierno lo
había exigido a través de su Ministerio de Desarrollo Social”. Sobre el
monto, dijo que “es ese el valor de mercado y no los casi 2 mil millones
de pesos que el Consejo Regional anterior aprobó entregar a la
municipalidad para adquirir ese bien raíz”.