Crisis de Nova Austral pone en grave jaque el futuro de Porvenir

Un
solo dato. Nova Austral representa más de dos mil empleos directos e
indirectos en Porvenir y se estima que más de la mitad de sus habitantes
dependen directa o indirectamente de esta empresa.

El consejero regional por Tierra del Fuego Andrés López, lo dijo en forma tajante: “Si Nova Austral cierra, se acaba Porvenir”.

Pero esta ciudad existía mucho antes de Nova Austral, le contestamos incrédulos.

López
hizo una pausa y luego contestó: “¿Tú no eres de acá de Porvenir,
verdad?, no viviste lo que ocurrió cuando la gente empezó a emigrar a
Argentina y pareció que el pueblo se iba a despoblar por completo”, nos
dijo recordando años en los cuales, según rememoran otros porvenireños,
los habitantes de la ciudad ponían velas en la costanera con un letrero
que decía: “El último apaga la luz”.

Esta
semana, diversos hechos dieron cuenta de la magnitud y complejidad de
la difícil situación que viven los habitantes de la capital fueguina.

Primero,
el fondo noruego Altor Capital anunció su salida de la propiedad de
Nova Austral, en medio de un plan de reestructuración que deberá ser
aprobado por los tenedo
res de bonos en una junta prevista para el martes 25 de abril en Oslo, Noruega.

Luego,
en Porvenir, una caravana marchó en defensa de sus fuentes de trabajo
y, finalmente, en Punta Arenas, parlamentarios de todas las bancadas,
autoridades regionales y del nivel central, junto al alcalde,
trabajadores y la propia empresa se reunieron para discutir caminos de
solución.

López
agrega: “No se ve por dónde qué otra empresa podría tomar la posta de
los miles de empleos que se perderían en caso que cierre la Nova. Aquí
no vale hablar del hidrógeno verde porque e
so va a ser realidad tan solo en varios años más”.

El
también consejero por Tierra del Fuego, Rodolfo Cárdenas, va directo al
grano. “Es necesaria la habilitación de nuevos centros, la
relocalización de centros de cultivo y también el estudio socio laboral
para avanzar en medidas a nivel nacional, además de una reunión con la
s autoridades a nivel nacional”.


Y es que la acuicultura
representada por Nova Austral ha sido, probablemente, una de las pocas
experiencias exitosas a la hora de superar la histórica infrapoblación
de Tierra del Fuego y cuyo lastre se remonta a décadas.

El
historiador Mateo Martinic escribió en su obra sobre el poblamiento
rural de Magallanes en el siglo pasado, que entre 1920 y 1950, la
población en toda la isla grande se mantuvo estable en torno a 2 mil 600
habitantes en el lado chileno y creció tan solo de 5 mil a 6 mil 900,
en el argentino.

Pero
hacia 2001, la isla se había “ladeado” y más allá de la frontera
trasandina ya vivían 102 mil habitantes, mientras en el lado chileno,
apenas si había seis mil 900 habitantes.

López
recuerda que solo con la extensión de los beneficios de la Ley Navarino
a la Provincia de Tierra del Fuego, fue posible finalmente evitar que
“el último apague la luz”, como se decía, e iniciar un lento, pero
sostenido crecimiento de la población de Porvenir, donde Nova Austral
genera un gran número de empleos directos o indirectos.

Pero
hoy, décadas después de aquel despegue, la acuicultura está pagando un
duro precio por la sobreproducción de los últimos años, en términos de
sanciones y procesos de la justicia ambiental en curso.

Ante
ello, el consejero Andrés López deja en claro que el esfuerzo de las
autoridades regionales no está encaminado a defender a la empresa en sí
misma, sino a las miles de fuentes de trabajo que están hoy amenazadas
en Porvenir.

Si
Nova cae es difícil que otra ocupe su lugar, coinciden diversas voces,
porque como dice el presidente del gremio acuícola en Magallanes, Carlos
Odebret, el mayor problema del sector es el deseo manifiesto de
diversas ONG internacionales de erradicar a las salmoneras de
Magallanes. A ello se suma la falta de avances por parte de los
distintos gobiernos, en el proceso de relocalización de los centros
acuícolas y que ha afectado especialmente a Nova Austral,

empresa que vio rechazadas por la Subpesca cuatro concesiones que ya le
habían sido otorgadas en el Canal Beagle por la Subsecretaría de
Defensa. Ahora, está en riesgo la instalación de los centros acuícolas
que se buscaba retirar de los parques nacionales e instalarlos en una
reserva nacional.

Desde
2016, se tiene cerrada toda nueva solicitud de concesión de
salmoniculturas en Magallanes y en el Congreso se tramita un proyecto de
ley que busca suspender las concesiones acuícolas por 10 años y que ya
está en su primer trámite constitucional en la comisión de Intereses
Marítimos, Pesca y Acuicultura del Senado.

A
inicios de semana, el alcalde de Porvenir, Gabriel Parada, declaraba a
Redfueguina Radio Online que la situación es tan difícil “que si hay que
llegar al Presidente Boric, lo vamos a hacer”, pues estaban en riesgo
miles de empleos directos e indirectos en la comuna.

El
jueves, al término de la reunión, la delegada regional presidencial,
Luz Bermúdez, valoró que la empresa Nova Austral haya aceptado las
propuestas del Gobierno en torno a los centros Cockbrook 23 y Aracena 3,
lo que permite entregar un respiro mientras la empresa prepara el
estudio de impacto medioambiental para que pueda evaluarse la
relocalización de los centros de producción de salmones. “Celebrar que
la empresa se abriera a tomar algunas de las opciones que propusimos
para seguir sembrando por un tiempo y garantizar la estabilidad de los y
las trabajadoras. El Gobierno tiene un compromiso con Porvenir y su
gente, sabemos lo que significa la continuidad del empleo para esta
ciudad”, declaró.

El
diputado Christian Matheson, en cambio, sostuvo: “Lo que yo veo aquí es
una pretensión muy clara del Gobierno, a través de esta mesa, de
justificar su inacción. No sirve que las
autoridades
vengan a hacer una exposición indicando cómo debiera la empresa
solucionar sus problemas. Acá, se requiere que el Ejecutivo se reúna con
la empresa y sus trabajadores, que son los que realmente conocen cuáles
son las acciones a seguir para no producir la quiebra y el inminente
desempleo de casi 1.200 trabajadores en Porvenir. Esta es una situación
gravísima, porque más de 3.500 personas, es decir, más de la mitad de
los vecinos de Porvenir, dependen de esta empresa para llevar el pan a
la mesa, por eso exigí se le pusiera fecha a la autorización para
sembrar, al menos, un centro de cultivo”.

El
gobernador regional, Jorge Flies, a su vez, reconoce: “A situaciones
complejas como esta no podemos tener soluciones simples. Nos reunimos
más de tre
s
horas y por lo menos como gobernador, noto la voluntad de las partes de
avanzar hacia algunas respuestas urgentes. Hay un tema fundamental y es
que la empresa pueda ocupar sus concesiones, de poder sembrar en
aquellas que hoy tienen límite de siembra o que están suspendidas y ahí
hay un esfuerzo que yo creo que no es solamente reglamentario sino que
hay una decisión política que motiva la petición que hizo la mesa”, dijo
en alusión al acuerdo de crear una comisión regional de alto nivel que
viaje a Santiago para dialogar con las autoridades ministeriales y el
Presidente, para lograr estos cambios. También pidió agilizar la
relocalización.

Sin embargo, Flies advirtió que todo ello está sujeto a la voluntad de la propia empresa de seguir inyectando recursos a la actividad, lo que podría conocerse en los próximos días. De ser así, Sernapesca autorizaría la siembra de hasta dos centros de cultivo, en una semana.

Porvenir vive horas decisivas.


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