“Si tú te imaginas que
alguien que quería vender su casa en, digamos, 100 millones de pesos,
ahora la va a vender en 70 millones de pesos, te digo que no, eso no
está ocurriendo”, dice Claudia Henríquez, conocida corredora de
propiedades de Punta Arenas.
Henríquez
admite que en algún momento temió que podía producirse una paralización
total del sector con fuertes caídas, pero sostiene que ese temor ya
quedó atrás. “Eso no ocurrió, al menos, no en la medida que llegó a
temerse. Efectivamente, hay clientes que han bajado sus precios de
arriendo, sobre todo personas que estaban arrendando a locales que han
tenido que cerrar o personas que debieron irse de la región, pero han
sido caídas de un 10 por ciento, como mucho”, expresó.
Henríquez
sostuvo que hasta ahora, aunque la actividad ha bajado en forma
considerable, no se ha detenido en ningún momento. “Hay menos
movimiento, los bancos se toman un poco más de tiempo, pero la actividad
no se ha detenido en absoluto”, dice la corredora quien continúa
manteniendo su oficina operativa en medio de la crisis. “Yo diría eso sí
que esta semana puede ser muy importante, porque hay muchas personas
que están esperando conocer las respuestas de los bancos para las
solicitudes de créditos que han hecho”.
Entre
los motivos para este dinamismo en medio de la crisis, Henríquez
explicó que, debido a la incertidumbre que se ha producido en todos los
ámbitos, los propietarios han optado por esperar a que la situación
mejore antes que vender o arrendar un inmueble en condiciones que
podrían ser desventajosas a futuro.