La Dirección de Tránsito de la Municipalidad de Punta Arenas tiene dispuesto concretar un proyecto que dará tranquilidad a los vecinos del sector de Rómulo Correa con Cirujano Videla.
De acuerdo con lo informado por el director de Tránsito, ingeniero Sergio Oyarzo, a mediados de diciembre próximo se iniciará la construcción de los resaltos o “lomos de toro” en ambas arterias.
La medida responde a los numerosos llamados y solicitudes de los vecinos de las poblaciones Villa Los Españoles, Claudio Bustos y adyacentes, por largo tiempo alarmados, preocupados y molestos contra los conductores de vehículos motorizados que, por circular a velocidades que no son razonables ni prudentes, han protagonizado númerosos accidentes en una de las esquinas o cruces más peligrosos de Punta Arenas.
Los resaltos o “lomos de toro” serán similares a los que, con el mismo objetivo, fueron instalados en la Avenida Martínez de Aldunate, en el Barrio 18 de Septiembre.
Estos resaltos o “lomos de toro” tendrán la máxima altura que permite la ley, esto es siete y medio centímetros en la parte superior; estarán debidamente señalizados por luces alimentadas por placas solares y para su construcción se dispone de la suma de 25 millones de pesos, aportados por el municipio a través de la Dirección de Tránsito.
Más aún, en la peligrosa esquina o cruce de Rómulo Correa con Cirujano Videla se despejará la calzada de esta última arteria, en la cual permanecen los restos de las islas instaladas hace un tiempo, a fin de favorecer el desplazamiento seguro de los peatones que circulan por el sector, donde se registra, habitualmente, un intenso tránsito vehicular.
Los resaltos o “lomos de toro” serán cuatro, es decir, dos en cada una de las calles, en dirección oriente a poniente, en calle Rómulo Correa, y los otros dos, en dirección sur a norte en calle Cirujano Videla.
Cada uno de ellos se extenderá de lado a lado de esas calles y su existencia se avisará mediante señalética instalada a una distancia razonable a fin de que los conductores de vehículos reduzcan la velocidad y, al llegar a ellos y superarlos, sus móviles no sufran daños o sus respectivos conductores no realicen maniobras peligrosas que pudieran provocar accidentes de lamentables consecuencias.