El anuncio del Gobierno Regional de Magallanes para remodelar y adecuar el edificio del antiguo Hospital Regional Doctor Lautaro Navarro Avaria, emplazado en calle Angamos de Punta Arenas, para habilitar un centro cívico causó sorpresa en el mundo inmobiliario y en el de la construcción.
Es que, según esos analistas, que pidieron reserva de sus identidades dado que están, de una u otra manera, vinculados a esa actividad, los 35 mil millones de pesos que, inicialmente, se busca destinar al proyecto, son notablemente altos para la realidad actual de edificio de oficinas en el país y en la región.
Si se desglosa esos 35 mil millones de pesos iniciales para habilitar 12 mil metros cuadrados de edificación, ocurre que cada uno de ellos tendría un valor de 112 Unidades de Fomento (UF) y si el total de superficie construida fuera, finalmente de 17 mil ese valor bajaría a 80 Unidades de Fomento, es decir, casi un tercio menos.
Los expertos compararon esos valores con lo que ocurre en Santiago, donde en sectores tan exclusivos como las comunas de Vitacura y Las Condes y otros sectores con alta plusvalía, señalaron que por esas UF se accede a edificaciones de alto nivel, modernos, llamados de “ultra lujo” y con precios máximos que llegan a sólo 75 Unidades de Fomento el metro cuadrado, lo cual ha sido ratificado por los portales inmobiliarios disponibles en Internet.
En Magallanes
En Magallanes, se comparó ese monto con lo que llegaría a representar, finalmente, el valor del metro cuadrado en el llamado Edificio Körner, y éste precio final es de 90 Unidades de Fomento, en cuyo valor se incluye todo, desde el valor del terreno, el diseño del proyecto, los honorarios de los profesionales y hasta la utilidad de la inmobiliaria propietaria del edificio.
La región tiene, por distancia y otros factores, lo que se denomina “costos extras”, pero que nunca podrían llevar a superar el valor del metro cuadrado final, fijado por la inmobiliaria, y menos, acercarse a las 112 Unidades de Fomento que costaría el metro cuadrado en el remodelado y readecuado Centro Cívico de Punta Arenas en el ex hospital regional.
Al parecer, quienes están a cargo del proyecto del Centro Cívico tampoco han valorado en sí, el terreno y los metros cuadrados de construcción aprovechables en el nuevo destino del edificio, pero se ha planteado, al estilo de esta administración gastar en 12 mil metros cuadrados un valor de 112 unidades de fomento, lo cual reviste las características de un despilfarro, frente a tantas necesidades ciudadanas de mucha más urgencia.
También se comparó la inversión proyectada en el Centro Cívico de Punta Arenas con otras obras, tan significativas como el nuevo Hospital Clínico de Magallanes, cuyo costo final bordeó los 50 mil millones de pesos, con una superficie edificada mucho mayor que la que tendría el Centro Cívico, y con el también nuevo edificio del Centro de Rehabilitación del Club de Leones Cruz del Sur, cuyo costo se estima en unos 4 mil millones de pesos.
En forma ácida y con las ofertas de los portales inmobiliarios en Internet, se indicó que, al parecer, la intencionalidad política para justificar una iniciativa como la del Centro Cívico de Punta Arenas, habría primado por sobre la necesaria austeridad en tiempos de dificultades económicas y de bajo crecimiento que ha reconocido el propio Gobierno para este año y para los siguientes, complicando otras necesidades de la sociedad chilena como mejorar la salud estatal y la educación, postergando la gratuidad en la educación superior, entre otras.