La
ley de “Tolerancia Cero” entró en vigencia en marzo de 2012 y modificó
la Ley de Tránsito. La iniciativa legal bajó los grados de alcohol
permitidos en la sangre para conducir, estableciendo el “estado de
ebriedad” en 0,8 gramos por litro de sangre y “bajo la influencia del
alcohol” en 0,3 gramos por litro de sangre. Al mismo tiempo se
incrementaron las sanciones relativas a la suspensión de la licencia de
conducir, dependiendo de la infracción que se cometa y las consecuencias
que esta tenga.
Al
respecto, el alcalde de Punta Arenas, Claudio Radonich, enfatizó que
las personas que conduzcan bajo los efectos del alcohol y produzcan
accidentes de tránsito,
donde resulten afectada la propiedad de la comunidad, como “semáforos,
alumbrados, áreas verdes, aceras, entre otros” recibirán una querella
por parte del municipio, con la finalidad de que el responsable pague en
su totalidad los daños ocasionados.
“Esto
se traduce en no dejar pasar nunca más que un conductor ebrio no
solamente choque y genere peligro a nuestros vecinos y turistas, sino
que también genere la destrucción de bienes municipales. En el caso de
que el conductor maneje en estado de ebriedad y sea calificado como
delito, nosotros lo perseguiremos penalmente para que se genere responsabilidad y pague por los daños y perjuicios causados a los bienes municipales”, destacó el edil.
Radonich
también señaló que la mayoría de los conductores que manejan a exceso
de velocidad bajo la influencia del alcohol, son jóvenes que residen con
sus padres. Razón por la cual, el alcalde hizo un llamado de
concientización a los padres, de ser más precavidos en cuanto a la
responsabilidad que tienen sus hijos ante el volante, ya que de estar
implicados en alguna colisión donde resulte dañado el patrimonio
municipal, “tendrán que pagar en su totalidad”, resaltó.
Sin embargo, la comunidad
magallánica opina que la “tolerancia cero” debe ejercerse antes de que
ocurran los accidentes y no después, muchos vecinos concuerdan que en la
ciudad capital hacen falta más fiscalizaciones por parte de
Carabineros, señalan que en la Avenida Costanera no se puede transitar
tranquilamente pasada las 23 horas, porque los conductores
transitan a exceso de velocidad y respetan las normas, ya que lo
establecido son 50 km/h, “pero la realidad es que no se cumple”,
señalan.
“Se
debe tomar conciencia al momento de conducir y crear más
fiscalizaciones. La señal que marca 50 km/h no se cumple en su
totalidad”, dijo Luis Estefón.
“Es
inaceptable que un conductor con mínimo de alcohol conduzca. En la
ciudad se han visto muchos accidentes últimamente, lo que evidencia que
no hay control”, comentó Juan Villarroel.
@IuskellyPereira