El lamentable fallecimiento de Luis Bonacich Oyarzún, de 50 años, médico pediatra chileno que vacacionaba en Cuba, enlutó ayer al Liceo Salesiano San José de Punta Arenas y provocó profunda consternación en numerosas familias de nuestra región, impactando dolorosamente a sus amigos y compañeros que egresaron en la promoción del año 1984.
Bonacich se encontraba de vacaciones en Varadero, un afamado balneario de la isla caribeña, acompañado de su esposa y de su hija.
El martes de esta semana, por la tarde, dijo sentirse mal, de acuerdo con la versión recogida en radio Bío Bío de Los Ángeles, y acudió a un centro asistencial de la ciudad de Matanzas, donde se le diagnosticó un accidente cerebro vascular hemorrágico, por lo cual fue intervenido quirúrgicamente y de urgencia.
Sus cercanos, que conocían de su apego a la ciudad y a la región donde residía y trabajaba, decidieron contratar un avión ambulancia, dotado de moderno equipamiento, incluso un ventilador mecánico, y viajar con él, a Los Ángeles, en la Región del Biobío.
Allí, en la tarde del miércoles, fue internado en el Complejo Asistencial “Doctor Víctor Ríos Ruiz”, donde recibió más cuidados y atenciones, pero eso no pudo evitar que falleciera a las 9 de la noche del jueves pasado, provocando también consternación y dolor entre sus compañeros de trabajo y en todos los que le conocieron.
El doctor Bonacich Oyarzún era pediatra y se desempeñaba en la Unidad de Neonatología del centro asistencial donde falleció; ejercía en el sistema público y en la consulta de su especialidad, desde hace ya unos veinte años y se declaraba enamorado de la región donde laboraba.
Sus restos mortales están siendo velados en la Capilla del Colegio Alemán del Verbo Divino y sus funerales se avisarán oportunamente.