Algunos se
enteraron a través de un correo electrónico; otros, recibieron la llamada en
sus hogares. Muchos de los trabajadores de la Municipalidad de Punta Arenas que
ayer se enteraron de que serían removidos de sus funciones, terminaron por
pedir una audiencia con el alcalde Emilio Boccazzi Campos.
La situación, que
genera un quiebre en la Nueva Mayoría en Magallanes (pugna entre la DC y el
PPD), afectó a un número hasta ahora indeterminado de trabajadores que operaban
bajo la modalidad de contrata: un contrato a plazo fijo, con duración de un
año, que concluyó el 31 de diciembre pasado. Todos esperaban que, al igual que
cada año, se renovara hasta el 31 de diciembre de 2015, pero, para muchos, sólo
se renovó hasta el 31 de enero; tras ello, les comunicaron, sus servicios no
volverían a ser necesarios.
Fueron varios los
trabajadores que confirmaron la recepción de la notificación y muchos de ellos
mantenían la esperanza de que el Ejecutivo comunal revirtiera su decisión. Por
lo mismo, la presidenta del Sindicato de Funcionarios Municipales de Punta
Arenas, Claudia Díaz, manifestó que se encuentra recabando los antecedentes y
que esperaría una decisión oficial del alcalde Boccazzi para entregar sus
impresiones.
Entre los
afectados, la antigüedad varía. Muchos llevan más de seis años y, algunos,
hasta 18 años prestando servicios.
Los despidos
encendieron las alertas en las oficinas regionales de la Democracia Cristiana
(DC), donde vieron que muchos de los afectados eran militantes o simpatizantes
de la colectividad.
Al respecto, la
presidenta regional del partido, Eugenia Mancilla, manifestó que “lamento
profundamente la situación que está afectando a funcionarios municipales que no
se enteraron de primera fuente, cara a cara, sino a través de un correo
electrónico”.
La dirigenta
calificó la situación como “una muy mala práctica, que me recuerda a lo que
pasó con la instalación del Gobierno de Sebastián Piñera; en la administración
de la Nueva Mayoría hemos evitado exponer a los funcionarios a un tira y afloja
político. Lamento que se instale en el municipio una práctica abusiva, porque
eso es lo que es un despido de funcionarios que llevan años y que hacen bien su
trabajo, además de un error político del alcalde Emilio Boccazzi. Si él siente
que con esto le hace un daño a la Democracia Cristiana o al diputado Juan
Morano, se equivoca”.
Consultado sobre
el tema, el alcalde Emilio Boccazzi manifestó que “estoy trabajando en la
definición del año 2015, tanto de los trabajadores a contrata como a
honorarios. Son más de 450 los funcionarios que trabajan en el municipio y
evidentemente no puedo dar un detalle de eso”.