Tal
como se había planificado, ayer a las 11 de la mañana se procedió a
cerrar la calle Chiloé desde Ignacio Carrera Pinto hasta Avenida Colón
para comenzar las obras de reposición del puente Chiloé, que es la
cuarta y última estructura vial que se repara tras el deterioro que
sufrieron los cuatro puentes del centro de Punta Arenas por el desborde
del Río de las Minas en el año 2012.
El
cierre del tramo, que permanecerá así al menos un año y medio, tomó por
sorpresa a quienes circulaban a esa hora por la transitada arteria, que
es por donde pasa la mayor parte de la locomoción colectiva de la
ciudad.
Al
respecto, el alcalde Claudio Radonich hizo un llamado a la población a
tener paciencia: “Lo que pedimos es que tengan un poco de paciencia para
ir adaptándonos a una realidad que va a durar al menos un año y medio,
pero lo más importante es que este puente, que es muy antiguo, va a ser
repuesto”.
Entre las medidas de contingencia que tomaron las autoridades para evitar que en las horas peak se generen grandes atochamientos, se informó que están suspendidos los estacionamientos en la calle Ignacio
Carrera Pinto hasta Bories y de Bories a Avenida Colón, por ambos
lados. También se están cambiando los ciclos de los semáforos y
carabineros fiscalizará en terreno.
El
director de Tránsito, Sergio Oyarzo, recomendó a la población, que de
no ser necesario pasar por las calles con desvíos, busque vías
alternativas, “está la Avenida España, Lautaro Navarro y otras calles
más expeditas que Bories con Carrera Pinto, que hoy día quedará
destinada preferentemente al flujo que venía de la calle Chiloé”.
Además, el director señaló que esta es una marcha blanca y continuarán
monitoreando a diario con la empresa todos los aspectos que sean
susceptibles de ser mejorados. Pero también advirtió que “esto no va a
servir de nada si los usuarios no respetan la señalización, por ejemplo,
a esta hora hay vehículos estacionados donde ya no se puede y eso está
obstaculizando el tránsito”, recalcó Oyarzo.
@ElizabethMurga