“Desde fuera uno se pregunta qué pasó en Chile que quieren seguir un camino fracasado”

¿Recomendaría
invertir en Chile?, le preguntó el periodista Juan Ignacio Ortiz, al
destacado académico argentino y doctor en Administración, Martín Krause,
quien visitó Punta Arenas para dictar una serie de charlas, invitado
por la agrupación ALMA.

Uno
de los temas que apasiona a quien es profesor titular de Economía, en
la Facultad de Derecho y Ciencias Sociales de la Universidad de Buenos
Aires, es la calidad institucional de

los países, al punto que elabora de un índice de calidad institucional,
factor que aunque a menudo es ignorado por los economistas, fue clave
durante la pandemia, pues los países con mejor calidad institucional
cayeron menos y pudieron recuperarse mejor, que aquellos que no y entre
los cuales ubica a Argentina, por su debilidad institucional.

En
este ámbito, Krause destaca que Chile aparece como el mejor ranqueado
en Latinoamérica y ubicado 25 a nivel mundial entre 180 países, por la
calidad de sus instituciones económicas, pero también políticas, “aunque
más las económicas que las políticas”, precisa.

Pero, ante la pregunta concreta, de si invertiría en Chile, Krause declara:

“Bueno…
claro, ahí viene la sorpresa, porque uno ve las cosas que empiezan a
pasar en Chile, no solo de la última elección, sino que hablemos de los
últimos dos o tres años, donde un país que tiene la mejor calidad
institucional, de p
ronto
explota por los aires y, visto desde fuera, pareciera que la gente
quisiera cometer una suerte de suicidio político y se dijera “Vamos al
populismo que tienen todos los demás y los ha arruinado, vamos a eso
alegremente”, y uno dice, “¿pero cómo?, ¿están locos?, ¿qué les pasa?”

Y
agrega: “Entiendo que haya descontento, expectativas de más, pero
cuando ves que el país quiere seguir el mismo camino fracasado de los
demás, quiere decir que esas instituciones no están garantizadas por
siempre. Si hubo algo crítico, es que en Chile hubo poca defensa de ese
orden institucional, basado en los principios de la libertad
individual. ¿Por qué la gente no sale a defender sus derechos y
libertades, sino que están dispuestos, incluso, a luchar en contra? Es
un tema de qué ideas predominan y pese a que Chile había generado un
modelo institucional de calidad superior, da la impresión que la mayoría
de la gente seguía con una mentalidad populista”.

-En Chile se culpó de lo ocurrido a la desigualdad más que a la pobreza...

“En
todo proceso en que una economía despega, siempre aumenta la
desigualdad. En una maratón todos corremos distinto, pero lo importante
es que todos corremos. Desigual no significa alta pobreza, el foco es si
los que están abajo están subiendo. Pero tampoco es algo tan
escandaloso. Las oportunidades nunca pueden ser iguales, el hijo de
Messi no va a tener las mismas condiciones que mi hijo, pero el asunto
es que todos tengan más y eso ocurre en una sociedad abierta, donde
cualquiera puede generar un emprendimiento, un mundo donde alguien que
tenga buenas ideas perseverancia e iniciativa, tenga éxito, es algo que
mejora la sociedad hacia arriba, la otra vía, la de empezar a repartir,
la economía se empieza a frenar y todo se vuelve una repartija y una
puja para ver quien se lleva el pedazo más grande de la torta”.

Inflación y decadencia

Y
es que el camino del populismo es algo que Krause conoce bien, por la
realidad de su país. En lo inmediato, esta ha causado una gran inflación
en Argentina. “En el último mes fue de un 6,7%, lo que tenían ustedes
en un año. Hay gente que la pasa mejor y peor. Los que pueden, colocan
todos sus ahorros en dólares, abajo del colchón o en alguna cuenta en el
exterior y alguno querrá realizar una especulación. El resto de la
gente que no tiene ahorro se ve en peores condiciones, porque la
inflación es, sobre todo, un impuesto a la pobreza, porque los pobres
dedican un alto porcentaje de sus ingreso a comprar las cosas que
necesitan y esas son las que más suben. Entonces, tenemos este fenómeno
que es curioso, pero que es muy típico nuestro y donde el populismo que
declama que favorece a los pobres, en realidad es una gran fábrica de
pobres, porque los empobrece a todos a través de la inflación”.

-¿Cómo se vive esto?

“Hay
un grupo bastante firme de la población, pero que depende para vivir de
ellos, porque se ve afectado por la inflación, pero después vive de
todo tipo de planes sociales que obtiene a través de las agrupaciones,
que son las que se organizan, consiguen los planes y eso genera un
número de personas que van pasando su vida sin vivir de un trabajo. Las
agrupaciones les dicen, por ejemplo, “el jueves de la semana que viene,
vamos a ir a protestar a la 9 de julio”, que es una avenida muy grande
en Buenos Aires, y todo el mundo sabe que hay que ir a protestar ahí
para seguir cobrando su cheque y se genera así todo un círculo que
parece dificilísimo de desarmar”.

-Si han tenido muchos gobiernos populistas, ¿por qué los siguen eligiendo?

“Se
va generando un ciclo en el cual viene el populista, gasta y genera
unas ciertas condiciones, luego viene alguien menos populista y tiene
que hacer algún tipo de ajuste y eso le duele

a la gente y entonces, tiene que volver el populista. Es como el cuento
de la rana. Si la lanzas a una olla con agua hirviendo la rana salta,
pero si la dejas en una olla con agua fría y la vas hirviendo de a poco,
la rana se queda quieta y se muere hervida. Acá pasa un poco eso, te
vas hirviendo lentamente y vas cayendo en una decadencia de la cual es
muy difí
cil salir”.

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