Es así como a través de un
particular realce, la legisladora se refirió al alto costo de vida presente en
ambas regiones, realidad que según la parlamentaria no se condice de manera
directa con la planificación y posterior ejecución de las políticas públicas
empleadas por el Estado, básicamente al no desarrollarse la medición bajo un
criterio regional.
Y es que por su parte, el
Gobierno central ha manifestado en reiteradas oportunidades su negativa ante el
recurrente cuestionamiento de las autoridades regionales, argumentando que a
grandes rasgos, se incurriría en un proceso bastante complicado al tener que
disminuir o en su desmedro aumentar, el presupuesto de algunas regiones
particulares del país, motivo por el cual habrían preferido mantener el sistema
de promedios.
“Promedios que sin lugar a
dudas, le hacen daño a las regiones extremas, las que por lo demás al tener
poca población, tenemos poca representación en el Parlamento, motivo por el
cual nos cuesta mucho más pelear nuestras cosas. Pese a ello, me parece
tremendamente relevante que exista una Comisión de Zonas Extremas y que además,
exista este Plan Especial de Desarrollo de Zonas Extremas (Pedze)”, comentó en
primera instancia la ex alcaldesa de Antofagasta, manifestando igualmente, una
visión más bien crítica en lo que al recientemente despachado proyecto de
sistema electoral proporcional respecta.
“Si bien es cierto los diputados
somos los representantes por población, en estricto rigor si se hiciera sólo
por población, el 50% de ella vive en la zona metropolitana, por lo tanto
estamos incurriendo en una subrepresentación. Por su parte, son los senadores
los que tienen la representación del territorio, lo cual significaría que cada
región tuviera la misma cantidad, situación que evidentemente no es así”,
explicó.
Pese a ello, la médico de
profesión reconoció que por medio del nuevo mecanismo electoral nacional,
estaríamos en presencia de la “derrota de los dos bloque hegemónicos,
situación que va a facilitar la
participación representativa no sólo de las minorías políticas, sino que por
sobre todo de los independientes”.
Bajo este contexto Hernando
argumentó que, en su mayoría, el adverso escenario que enfrenta la denominada
clase dirigencial se debe a que las políticas de descentralización empleadas
hasta ahora por las autoridades, no suelen ser parte del cotidiano vivir de la
ciudadanía, viéndose disminuido considerablemente el impacto esperado al
momento de su planificación.