El diputado Gabriel Boric encabezó una protesta que congregó el martes a miembros del Movimiento Autonomista (MA) que lidera en el Senado, a raíz del homenaje realizado por la UDI y Renovación Nacional a Agustín Edwards, el fallecido dueño de El Mercurio.
Boric irrumpió con panfletos en la sala de la Cámara Alta y los puso en los escritorios de los senadores presentes. Luego caminó en silencio mostrándolos a los legisladores y a las tribunas, en momentos en que el senador Hernán Larraín, ex presidente de la UDI, pronunciaba un discurso en memoria de Edwards.
La mencionada pancarta decía: “La versión oficial de los poderosos en dictadura y en democracia”, y reproducía algunas de las portadas más controvertidas de los diarios del grupo El Mercurio.
En los pasillos del Congreso, fuera de la sala, miembros del MA desplegaron un lienzo denunciando este “homenaje al daño y la mentira”, y exigiendo una “nueva ley de medios”.
Boric manifestó que “protestamos pacíficamente en el Senado, mientras homenajeaban a Agustín Edwards. No podemos naturalizar estos actos. No puede ser que una institución que debiera defender la democracia homenajee a un personaje del prontuario antidemocrático de Edwards”
El parlamentario, en conversación con Diario El Pingüino, señaló que “el Congreso no es un templo sacrosanto para que sólo un sector del país oficie sus ritos, es el espacio en donde todas las sensibilidades políticas y sociales de Chile debieran estar representadas.
Agustín Edwards simboliza para nosotros y la gran mayoría de los chilenos, la complicidad del gran empresariado con los crímenes de la dictadura. Él conspiró en contra de un gobierno electo democráticamente y aceptó dinero de una agencia de inteligencia extranjera para ello. Sus diarios fueron un instrumento de ejecución y encubrimiento de crímenes horrorosos.
Por todo lo anterior, nos parece un terrible contrasentido el que se le rinda tributo en el mismo espacio que el contribuyó a cerrar durante 17 años. Además, buscamos con esta acción llamar la atención sobre la gran concentración de propiedad de medios de comunicación que existe en nuestro país, situación que claramente atenta contra el pluralismo y la diversidad de visiones necesaria para cualquier democracia que se precie de tal”.
Agregó que “nuestra protesta fue absolutamente pacífica, ni siquiera se intentó impedir el acto en sí, porque sólo estuve unos segundos en el hemiciclo. Por lo demás, en el pasado, parlamentarios de todos los sectores se han manifestado en el Congreso por distintos temas mediante el uso de carteles. Además, resulta difícil de explicar cómo algunos senadores que en el pasado se han definido como críticos de la dictadura se quedaron en este homenaje a su principal encubridor. La ciudadanía está demandando coherencia de los políticos y en esa línea, junto a compañeros del Movimiento Autonomista, fue que decidimos actuar siguiendo los dictados de nuestra conciencia.”
Casi todos de los senadores de la Nueva Mayoría se restaron de la ceremonia, con la excepción de los DC Carolina Goic, Jorge Pizarro, Patricio Walker e Ignacio Walker. El presidente de la Cámara Alta, Andrés Zaldívar, también militante falangista, había explicado con antelación que el de hoy “no es un homenaje del Senado; es un homenaje que ha solicitado uno de los comités, la UDI, en relación a la persona de Agustín Edwards, pero no es un homenaje del Senado”.
El senador por la Región de Los Lagos oriundo de Magallanes, Iván Moreira, lamentó lo realizado por Boric, tildando al parlamentario de “troglodita”.
Finalmente, el senador Jorge Pizarro solicitó al presidente del Senado, Andrés Zaldívar (DC), que se informara a la Cámara Baja sobre la conducta del parlamentario magallánico, agregando que “lo que le queremos pedir, presidente, es que haga llegar al presidente de la Cámara la molestia que imagino que usted habrá tenido y todos nosotros, por la actitud de un diputado que tiene derecho a entrar a la sala, pero no tiene derecho a interrumpir un acto que se está desarrollando acá en el Senado, ni menos usar el Senado para una maniobra publicitaria”. Además, señaló que “cuando aceptamos este tipo de cosas, después nos estamos lamentando”.