Este
martes, el Presidente Sebastián Piñera anunció que se invertirán cerca
de $90 mil millones para fibra óptica. Un anuncio en el cual se abrió la
ventana para que este proceso se extienda a la Antártica. Una
posibilidad que fue recibida con los brazos abiertos por el Inach.
La
institución enfocada en la investigación científica en el Continente
Blanco realizó su cuenta pública ayer, en la cual uno de los puntos más
importantes fue precisamente ¿qué pasaría si es que definitivamente se
logra una conectividad a través de fibra óptica con la Antártica?
Para
el director del Inach, Marcelo Leppe, los avances que se lograrían con
esto serían monumentales, ya que posicionarían a Chile y a la Región de
Magallanes en una situación realmente avanzada de cara a la
investigación antártica.
“El
tema de Fibra Óptica Austral es uno de los más viejos anhelos. Pero
haré un análisis histórico. Hace cuatro años se conformó un equipo
técnico para hacer las 80 preguntas que van a regir los próximos 25 años
de investigación antártica. Esas preguntas dejaron brechas
tecnológicas. Y ahí, todos los países coincidieron en que es necesario
el flujo de alta velocidad desde la Antártica. Por eso, necesitamos
sensores en tiempo real que nos cuenten lo que ocurre con el cambio
climático, por ejemplo. El impacto ha sido para muchas naciones.
Imagínate que hace un tiempo, los escoceses e ingleses invirtieron mucho
para investigar la corriente de Humboldt, porque descubrieron que esa
corriente termina congelando el Támesis. Entonces, ante eso, ¿qué
hacemos nosotros para conocer esa corriente?”, reflexionó el director.
Un
análisis que continuó manifestando que “hace años, anunciamos que
eventos en la Antártica condicionaban cosas que ocurren en la costa
chilena. Hubo eventos muy subjetivos, como cuando existieron en 2015,
17,5° registrados en la Base Esperanza de Argentina. La temperatura más
alta jamás medida en la zona. Cuatro días después ocurrieron los
aluviones en el Norte Chico. Por eso yo creo que no tenemos los
elementos suficientes, a pesar de que hemos avanzado bastante, que
pudiesen permitir que un centro de big data procese esos datos y los
entregue al mundo. Ahí cambia la lógica de trabajo, porque la centramos
en un lugar que tiene la prioridad para los próximos años”.
Ante
esto, agregó que “el anuncio que el Presidente hace no aparece
divorciado de esta lógica. El país albergará el COP 25 en diciembre y
conformó equipos científicos, y eso es importante en base a estos
antecedentes. Esto no es una apuesta romántica, es una decisión que
afecta la economía de los próximos 30 años en Chile. Tomar buenas
decisiones en relación al clima de Chile y sobre lo que ocurrirá en los
océanos, es una decisión clever, no es antojadiza ni nueva”.
Por
último, cerró manifestando que “más allá del camino económico que tome
Chile para los próximos años, tenemos que tener datos de base que nos
permitan seguir adelante en la toma de decisiones sobre esta materia.
Así funciona en las sociedades del conocimiento. Las autoridades
políticas toman decisiones en base a los criterios que les entrega la
ciencia”.
Camilo Encina.