El
dirigente regional del transporte de carga, Carlos Estrada, se sumó
ayer al nuevo directorio de la Confederación Nacional del Transporte de
Carga de Chile, encabezado por Sergio Pérez, como presidente.
En esta nueva mesa directiva, Carlos Estrada fue elegido como director de Transporte Internacional.
Contingencia
En
la oportunidad, se eligió un nuevo directorio y la mesa central de uno
de los gremios más representativos del transporte en el país, en una
actividad que estuvo marcada por el rol gremial y los desafíos que tiene
la entidad en los próximos tres años, y donde hay varios temas que
mantienen en estado de alerta al sector, por el impacto negativo que
está provocando en la actividad logística nacional, según expresó el
presidente de la CNTC, Sergio Pérez, quien fue reelegido para un nuevo
período.
Pérez
denunció la violencia desbordada que afecta al país, la incertidumbre
que existe ante la propuesta constitucional emanada de la Convención, la
desaceleración de la economía, la inflación sostenida y el alto precio
de los combustibles, son factores que amenazan de forma grave la
estabilidad del país y del rubro del transporte.
“Nos
encontramos reunidos aquí, hoy, para abordar quizás la etapa de mayor
trascendencia e importancia del país en las últimas décadas. Relevancia
que está determinada por el complejo escenario social, institucional,
económico y político que vive Chile, en un contexto global de alta
incertidumbre y profundas transformaciones”, fueron las palabras
iniciales que expresó Sergio Pérez a los asistentes.
El
representante gremial agregó, también, que “nuestro país se está viendo
amenazado por factores que hasta hace poco no estaban presentes, como
son la violencia desbordada, el debilitamiento del estado de derecho y
de la institucionalidad, el irrespeto a las normas y el ataque a
nuestras policías por parte de grupos minoritarios, pero que provocan un
enorme daño, sumado al creciente deterioro de la economía, como
resultado de lo anterior, ha derivado en una mayor inflación, que
impacta de forma directa el bolsillo de las personas y de las familias
chilenas. Se trata de riesgos que si no sabemos manejar con prudencia y
sentido de realidad, nos pueden llevar al despeñadero”.
Respecto a la propuesta constitucional,
el dirigente manifestó que “el proceso constituyente que concluirá con
el plebiscito de salida el próximo 4 de septiembre, a diferencia de lo
que anhelaba la gran mayoría de los chilenos que votó por una nueva
Constitución, está muy lejos de ser la casa común que nos permita construir un Chile mejor, con mayores oportunidades y más justo”.