El episodio se
cerró el lunes de esta semana, cuando la Dirección General de Aeronáuticia
Civil (DGAC) certificó que la nave -que había mostrado un problema de medición
de torque en una de las turbinas, un problema que en Ecocopter describen como
inusual en la industria mundial- estaba en condiciones de prestar el servicio
sin problema alguno, tras unos veinte días de espera.
Superado el
impasse y mientras ENAP Magallanes ajusta un posible proceso de multas,
Ecocopter sigue enfocado en prestar un servicio eficiente y mejorar el trabajo
que han realizado con normalidad desde el 1 de diciembre pasado.
El gerente local
de la empresa, Ricardo Díaz, manifestó que “el acoplamiento con ENAP ha sido
bueno. Hay una interdependencia porque a todos nos tiene que ir bien. La
confianza se desarrolla en el tiempo, pero la interdependencia nos ha hecho
avanzar. Siempre va a haber episodios que te sacan del estado de confort, pero
juntos se sale adelante”.
-Además de este
episodio, ¿hay buena relación con la estatal?
“La relación con
ellos es muy buena y nosotros estamos muy conformes con el trabajo que hemos
desarrollado. Hemos pasado cosas que no hemos pasado en otros lados: pasó el
cierre del helipuerto de Posesión. No hubiéramos podido resolver eso sin que
hubiera una relación fluida con ENAP. Eso fue posible solamente porque estamos
trabajando juntos”.