Si hay una cifra
que se ha mantenido constante en los últimos diez años es la pérdida de alumnos
en el sistema público. En Punta Arenas se estima que cada año alrededor de 300
alumnos salen del sistema municipalizado.
La secretaria
general de la Cormupa, Cristina Susi, manifestó que “nosotros hemos estimado una pérdida de la
matrícula en un orden de un 4% para el año que viene. Creemos que va a haber
una merma porque hemos visto que los padres han retirado a sus hijos de algunos
liceos o bien para matricularlos en otro establecimiento municipal de la
comuna. Otros en tanto han decidido enviar a sus hijos a colegios particulares
subvencionados”.
Susi agregó que a
partir del 3 de agosto la corporación a través de un integrante del equipo de
educación va a comenzar a visitar los colegios para revisar exclusivamente el
tema de las matrículas, esto “para ver en terreno y constatar todos los datos
que nosotros manejamos. Y además, tenemos que hacerlo porque estamos viviendo
todo el proceso del Padem (Plan Anual de Desarrollo de la Educación Municipal)
donde el ministerio nos ha puesto nuevas exigencias y estamos trabajando a full
para cumplirlas”.
En 2003, 1,6
millones de alumnos asistían a los establecimientos públicos en Chile , cifra
que representaba el 52% de la matrícula nacional. Diez años después, la
presencia municipal cayó a un millón 120 mil alumnos, bajando a un 39% del
total de escolares. Así lo establece un estudio del Centro de Investigación
Avanzada en Educación (Ciae) de la U. de Chile, que sobre la base de
estadísticas entregadas por el Mineduc, y acotado a establecimientos diurnos y
regulares, precisa que a medida que los recintos municipales pierden matrícula,
los colegios subvencionados acaparan la demanda, creciendo de un 39% del total
de alumnos a un 51% en una década.
De acuerdo con el
último dato proporcionado por el Ministerio de Educación el año 2014 los
escolares en establecimientos públicos llegaban a 1.304.634, lo que representa
un 36,8% del sistema.
Esto se
explicaría porque los padres ven a los colegios particulares subvencionados
como de mejor calidad y la percepción que existe sobre paros y suspensión de
clases lo que ha venido a perjudicar al sector. Otro factor incuestionable es
la baja en la tasa de natalidad que enfrenta el país. En 2003, por ejemplo, la
población escolar superaba los 3,2 millones de alumnos. Diez años después, la
cifra bajó a 2,8 millones.