Luego
de ser aprobada transversalmente en el Congreso Nacional por
parlamentarios y de ser promulgada por el Presidente Gabriel Boric en
una ceremonia en el Palacio de La Moneda, la Ley 21.545, más conocida
como “Ley TEA” fue publicada el viernes en el Diario Oficial de la
República, pasando a regir oficialmente en nuestro país.
El texto legal busca establecer los deberes del Estado con las personas con TEA para asegurar el desarrollo personal, la vida
independiente, la autonomía y la igualdad de oportunidades, además de
asegurar el derecho a la igualdad de oportunidades y resguardar la
inclusión social de los niños, niñas, adolescentes (NNA) y adultos con
TEA. De esta forma, la ley termina con cualquier forma de discriminación, para promover un abordaje integral de dichas personas en el ámbito social, de la salud y la educación.
Pero bien es sabido que una ley, por muy bien intencionada y necesaria que sea, puede volverse letra muerta si no es bien implementada.
¿Estamos listos en Magallanes para implementar la Ley TEA? ¿Cuáles son
los desafíos inmediatos en el sistema educativo para comenzar a hacer de
esta nueva norma una realidad tangible que mejore la vida y contribuya a
la integración de los niños y jóvenes con TEA?
Desconocimiento
Rosa
María Miranda Tobar es presidenta de la Fundación Te Abrazo Magallanes,
una entidad civil que trabaja por la mejora en la calidad de vida de
las personas con autismo. Ella es enfática en señalar que “la mayoría de
los profesionales de los centros educativos no están capacitados para
trabajar con personas con TEA”.
Mesa de trabajo
Hoy Te Abrazo Magallanes sostendrá una
mesa de trabajo con el seremi de Educación Valentín Aguilera, para
discutir sobre los pasos a seguir en la implementación de la nueva ley, y
a la cual se ha invitado también a las autoridades locales de salud,
Senadis, y la Corporación Municipal de Punta Arenas.
“Necesitamos que los colegios estén habilitados para los niños y jóvenes, que por ejemplo, usan pañales.
Estamos enfocados en que todos los colegios municipales y particulares
subvencionados estén aptos para recibir a este tipo de estudiantes”
señala la dirigenta, quien además da cuenta de una realidad que no puede
ignorarse a la hora de hablar de la aplicación de la Ley TEA: El escaso
conocimiento y la a veces nula experiencia de los docentes y asistentes
de la educación en el manejo del autismo.
“Hemos
tenido bastantes complicaciones en estos años con profesores que le
dicen a los apoderados que deben mandar a su hijo a una escuela
especial, simplemente porque no conocen los rasgos que pueden presentar
algunos niños con TEA” relata. La activista apunta que “si los profesores fueran capacitados en el espectro autista, todo sería más fácil”.
La
Fundación Te Abrazo Magallanes lleva trabajando hace más de un mes con
la Seremi de Educación, con la cual se reúne una vez por semana para
poder ir evaluando y atendiendo las necesidades de las personas con TEA
que son usuarios del sistema escolar en la región.