Al contrario de lo que piensa la mayoría de la comunidad, cada vez se avistan más orcas en el océano austral, un hecho que está atrayendo a un mayor número de personas para contemplar y estudiar este espectáculo de la naturaleza, de manera responsable y sin interferir en el desplazamiento que estos mamíferos realizan cada año.
Particularmente, el Parque Marítimo Francisco Coloane, cerca de la isla Carlos III, al sur de Punta Arenas, se ha convertido en el centro de atención debido al aumento de especies que actualmente están llegando desde el extremo norte de nuestro planeta. Avistamientos que han sido monitoreados por la empresa Whale Sound Ltda., con apoyo del Instituto Smithsoniano de Estados Unidos, organismos que vieron en el avistamiento de orcas, una oportunidad de hacer turismo de manera sustentable, a fin de analizar la realidad de estos mamíferos acuáticos y cuáles son los peligros a los que se enfrenta.
Con el apoyo de Corfo, organismo público que invierte un total de 40 millones de pesos (68 es la inversión total del proyecto), se buscan dos objetivos: analizar a través de telemetría la ruta que realizan las orcas desde Costa Rica hacia la Región De Magallanes y establecer con seguridad los meses en donde hay una mayor cantidad de estos mamíferos en el parque marítimo Francisco Coloane.
Según explicó Carlos Valladares, gerente de la empresa Whale Sounds, cada vez aumenta el turismo de “whale watching” (avistamiento de ballenas), sin embargo las orcas también representan un atractivo considerando que estos animales aparecen en Magallanes durante la temporada baja (abril hasta agosto), llegándose a ver más de 150 individuos por este periodo.
“Tras reconocer que estos animales venían al parque Francisco Coloane en temporada baja, nació la idea de desarrollar el circuito de avistamiento de orcas. Con ayuda del Instituto Smithsoniano aplicamos el seguimiento vía satélite de esta especie de tal forma de poder crear un modelo predictivo que nos permita desarrollar este circuito”, explicó Valladares.
Aparte de este aumento en el avistamiento para potenciar el turismo ecológico, los organismos científicos también buscan una opción al gran problema entre las embarcaciones que circulan por el sector de Francisco Coloane, ya que muchas orcas mueren debido al “atropello” que sufren por barcos que circulan a velocidades superiores a 10 nudos.
“Este es un problema a nivel mundial y pos supuesto, Chile no queda ajeno a esto. El estándar de las naves es que van arriba de 15 nudos, lo cual aumenta la mortandad de orcas que circulan por los canales patagónicos. Nos acercaremos a las autoridades para ver alguna restricción a la velocidad durante el periodo en que aparecen las orcas”, explicó Héctor Guzmán, biólogo del Instituto Smithsoniano.