Los adultos mayores han sido el grupo más golpeado en esta pandemia. Esta población es la que concentra la mayor cantidad de muertes en todo el país y, en Magallanes no es la excepción.
En 10 días, la región más austral del país cumplirá 9 meses desde que se informó el primer contagio y, desde esa fecha, los adultos mayores de 75 años han estados confinados en sus casas por ser población de riesgo. Los mayores de 60 han tenido un poco más de respiro, pero en estos tres meses que Punta Arenas lleva en cuarentena, también han sufrido los estragos del confinamiento.
El doctor y único geriatra de la Región de Magallanes, Ramón Lobos, señala que en estos tiempos de pandemia “no he conocido a algún adulto mayor que no haya tenido problemas físicos o mentales”.
Pero el diagnóstico del Dr. Lobos es un poco más crudo cuando dice que todos han tenido un grado de retroceso y, dependiendo de sus capacidades remanentes el daño es mayor.
“Lamentablemente, en las personas que están más demenciadas el problema es mucho mayor, porque como están poco conectados de la realidad no han percibido las problemáticas, salvo el no poder salir y estar encerrados en la casa que los tensiona”, precisa Lobos.
Pero hay otro grupo que está invisibilizado y son los autovalentes. Esos que se reunían con sus pares en los Clubes de Adultos Mayores, Juntas de Vecinos o los que participaban en los programas municipales.
“Ellos son los que más han sufrido y los que más se han deteriorado porque la falta de estímulo, solamente produce deterioro en los adultos mayores. Por lo tanto, el retroceso que vamos a tener en nuestros adultos mayores más capacitados es abismante y todavía no hay un programa de cómo intervenir”, destaca el también exdirector del Eleam público de Punta Arenas.
Para poder suplir estas falencias que serán evidencias en un futuro -no muy lejano- el especialista en Geriatría agrega que “cuando no hayan restricciones (en unos meses) debemos tratar de no llevarlos al hospital y buscar formas de atenderlos en centros cercanos a su domicilio sin que tengan que desplazarse por la ciudad”, finalizó el doctor Lobos.