Un
difícil panorama en lo económico para la Región de Magallanes
describieron ayer los economistas regionales Manuel José Correa y Juan
Luis Oyarzo.
Correa
El
economista Manuel José Correa reconoció que “Magallanes tiene algo que
siempre lo sostiene y es el gasto público, que te da un piso y tiene una
relevancia dentro de la actividad económica regional, además que muchas
empresas privadas son proveedoras del Estado”.
Recordó,
en este sentido, el importante aporte del FNDR y el Plan de Zonas
Extremas, “que constituyen una cartera de proyectos que genera cierto
tipo de movimiento en la región”.
A
nivel de salarios, el Estado es un gran empleador regional, un 15% de
los empleos regionales están relacionados con el Estado, sueldos que en
general son más altos que el sector privado, añadió.
Sin embargo, el escenario 2022 está compuesto por lo que llamó “un cóctel peligroso”.
En
primer lugar mencionó las tasas de interés al alza, “que encarecen
mucho el crédito y por lo tanto eso impacta a las personas que no toman
créditos hipotecarios, y para las empresas, los costos de financiamiento
se hacen más altos.”
En
materia de inflación “no hay ninguna perspectiva que la inflación
retroceda a cifras de 3 o 4 por ciento como antes, sino que serán de 6 a
7 por ciento hasta fin de año, y mientras eso no cambie, tampoco van a
bajar las tasas de interés”.
Agregó
que en el segundo semestre “tendremos cifras de crecimiento cada vez
menores y podríamos esperar incluso meses con crecimiento económico
negativo”.
A estos factores Correa añadió la incertidumbre
generada por las propuestas del Gobierno de generar un alza del 35% de
la carga impositiva del país, “lo que hace un escenario bastante poco
optimista y negro para las pymes y las empresas en general”.
A ello sumó lo que consideró “propuestas muy negativas a la inversión por parte de la Convención Constituyente”.
Como
resultado de estos factores “lo que uno puede prever son caídas en el
salario real de las personas y eso significará que las personas hacia
fin de año van a ser más pobres”.
-¿Y el desarrollo del hidrógeno verde, no sería un alivio?
“No, no. El tema del hidrógeno verde es un
plan piloto y en el corto o mediano plazo no tiene mayor impacto en la
región. En el largo plazo, si resulta, tenemos que ver cómo
capitalizamos para la región esta oportunidad y sobre eso no se han
visto propuestas regionales hasta ahora”.
Juan Luis Oyarzo
A
su vez, el economista Juan Luis Oyarzo recordó que el alto crecimiento
económico de 2021 estuvo marcado por la baja base de comparación debido a
la pandemia y los millonarios traspasos desde las AFP y los bonos IFE.
Esa
situación, sin embargo, ya no estará este año. “La meta inflacionaria
por parte del Banco Central bordea el 3%, bastante alejada de la
inflación real del 2021, que llegó en nuestro país al 7,2%, la mayor en
14 años”. Es por esto que la perspectiva de crecimiento para este año
2022 es baja, en particular porque nos comparamos con un año de alto
crecimiento, indicó.
“Ahora
bien, esto empeora con el conflicto Rusia–Ucrania, que según la
Encuesta de Expectativas Económicas del Banco Central incrementa la
inflación de un 5% a un 6% para este año y a la vez recorta el
pronóstico de crecimiento para nuestro país”.
–¿Y la situación en Magallanes?
“Para
Magallanes la situación no es distinta, ya que al igual que el resto
del país nuestra dependencia productiva se centra en el petróleo, es por
esto que el conflicto Rusia-Ucrania complica las proyecciones
económicas para nuestra región. Primero, por aspectos como los
combustibles, que pueden pasar la barrera de los $1.100 en el corto
plazo. Y segundo, por nuestra dependencia en el traslado de muchos de
nuestros alimentos. Esto último se puede ver a diario en las góndolas de
los supermercados de la región y deja ver el shock de oferta que trae
consigo el incremento del barril de petróleo. Asimismo, no podemos dejar
de lado los reiterados incrementos del trigo, que traen consigo un
encarecimiento de un artículo de gran importancia para Chile, como lo es
el pan”.
Oyarzo
agregó que en un escenario como este -con bajo crecimiento, pero con
alta inflación- “el incremento de la tasa de política monetaria no debe
sorprender”, declaró. “En la actualidad esta tasa se encuentra en un
5,5%, pero es muy probable que producto de lo indicado anteriormente
suba a un 7%. Este 7% provoca en gran medida un problema a los hogares
de la región ya que encarece el endeudamiento, haciendo que este tenga
un costo elevado e incluso mayores exigencias. En palabras sencillas,
complica los avances en efectivo, los créditos de consumo y, en
especial, los créditos hipotecarios”.
Oyarzo
propuso un observatorio o centro de estudios económicos que permita dar
una mirada real sobre aspectos tan relevantes como las expectativas
inflacionarias para un territorio extremo como lo es Magallanes.