Desde que el alcalde de Recoleta, Daniel Jadue, informara al país de
la creación de la Farmacia Comunal de Recoleta, la idea ha calado hondo en
cientos de comunas de Chile, y la intención de alcaldes y concejales, es
replicar la iniciativa.
El mercado farmacéutico chileno, que supera los 2.4 mil millones de
dólares en ventas al año, está compuesto por 3.013 farmacias, de las cuales el
51,2% corresponden a grandes cadenas;
Cruz Verde, Salcobrand, Ahumada y Dr. Simi, del total de las ventas,
estas últimas acaparan el 89,8%, siendo el 10,2% restante a transacciones
efectuadas por locales independientes, según sindica Emol.
En tanto, que ese mercado se divide en tres actores; el 65% pertenece
al retail, el 16% a instituciones privadas como las clínicas, y el sector
público se hace cargo de otro 16%.
Este mapa del negocio de las farmacéuticas cambiará radicalmente, con
la llegada de las farmacias del pueblo.
Modelo a replicar
Tanto el alcalde de Punta Arenas, Emilio Boccazzi como el concejal
Andro Mimica han manifestado públicamente, apoyar la iniciativa. Mimica
pretende que sea extensible hasta la clase media y Boccazzi, prefiere que
tengan acceso sólo los usuarios de Fonasa, beneficiados por la salud primaria
dependiente de la administración municipal.
El modelo de Recoleta, tiene como requisito que los vecinos, a través
de inscripción previa, presenten la ficha de protección social, que acredite
que viven en la comuna. Además debe presentarse la receta médica y declaración
que certifique el ingreso familiar. Con ello, la farmacia inicia el proceso de cotización
entre la Central Nacional de Abastecimiento (Cenabast) y los distintos
laboratorios.
El servicio de intermediación, continúa con la presentación de la
oferta levantada en Cenabast y los laboratorios, cuyo precio es presentado a
los usuarios.
El precio final que se podría cancelar, es el bruto entregado por los
entes cotizados, que incluye IVA. En el caso de Cenabast, se debe sumar un 7%
de comisión. En el caso de Recoleta, sobre estos montos y en los casos donde se
acredite carencia en los vecinos, ese municipio subsidiará en un 20%, situación
que eventualmente podría ser replicada en Punta Arenas.
El servicio puede ser utilizado según la necesidad del usuario, y
puede pasar una semana, más o menos, desde que el municipio recibe la petición
de cotización hasta que se cancela y entrega el fármaco.
Daniel Jadue pretende hacer más amplia la demanda de los medicamentos,
ampliándola no sólo a los usuarios de Fonasa, sino también a los de Isapres.
Los beneficiarios de isapre, igual podrán requerir el servicio de
intermediación, incluso si el gasto mensual en la compra de fármacos supera el
30%, también puede optar a un subsidio.
La voz del experto
Según consigna Emol, el director de Economía de la Universidad Diego
Portales, Miguel Vargas relativiza el acceso de las comunas a este nuevo
sistema de intermediación de fármacos: “no sé si es viable para todos los
municipios, porque algunos no son capaces de pagar los sueldos a fin de mes,
entonces estar subsidiando una farmacia municipal no sé si será posible”, dijo.