“En
Cabo de Hornos han caído 549 milímetros de lluvia en lo que va del año,
por lo que el problema de fondo no es la falta de lluvia, sino que eso
pasa por no tener un sistema de agua potable”, comentó ayer el
climatólogo Nicolás Butórovic.
La
cifra contrasta con la realidad de Punta Arenas, que con 333 milímetros
a la fecha vive este año cifras de precipitaciones muy cercanas a sus
más bajos registros históricos y que datan de 1974, con 349 milímetros.
Según
explicó Butórovic, de enero a octubre las precipitaciones fueron
normales en la zona de Cabo de Hornos, pero el problema se produjo en
noviembre, cuando cayeron apenas 8,8 milímetros de agua lluvia.
Agregó
que, efectivamente, septiembre y octubre son los meses más secos en
toda la Patagonia, por lo que lo ocurrido en aquella zona durante
noviembre “es claramente una situación anómala”, indicó.
“Ayer
supe que la delegada presidencial habló de poner un sistema de
captación de agua potable y eso me parece muy bien… No conozco Puerto
Toro, no sé si tienen algún sistema de captación de agua, pero con esas
cifras tan bajas en un mes es obvio que la población se preocupe”,
manifestó el climatólogo.
Cabe indicar que la Municipalidad de Cabo de Hornos planteó la idea de construir un sistema de agua potable para Puerto Toro.
MOP
En tanto, ayer el Ministerio de Obras Públicas decretó escasez hídrica para la comuna de Cabo de Hornos.
La
delegada presidencial provincial de la Antártica Chilena, María Luisa
Muñoz, dijo: “Esto nos da garantías para obtener los recursos que se
requieren y dar solución a corto y mediano plazo a la localidad de
Puerto Toro, cuyos habitantes son los que están sufriendo hoy en día con
la falta de agua”.
El
objetivo de la medida es “reducir al mínimo los daños generales,
derivados de la sequía, especialmente para garantizar el consumo humano,
saneamiento y el uso doméstico de subsistencia”, detalló.