Ayer
las clasificadoras de riesgo pusieron a Chile nuevamente como uno de
los países menos riesgosos en términos de inversión en Latinoamérica,
por detrás de Perú y Uruguay, como consecuencia de la jornada electoral
del domingo.
“El
triunfo aplastante del Rechazo dio un respiro al sector productivo del
país al disipar riesgos, pero la incertidumbre permanecerá mientras no
se concluya el proceso constituyente”, declaró ayer el economista Manuel
José Correa.
Según
explicó, “estamos viviendo la pospandemia a nivel mundial, donde los
gobiernos deben frenar la expansión de la demanda agregada retirando los
estímulos fiscales para controlar la inflación. Chile está pasando de
la zona sobrecalentada (alto crecimiento) al “bajón” de la zona de contracción económica”.
Presiones sociales
Esto
significa un panorama complejo, indicó, “ya que la exigencia de
garantizar derechos sociales continuará y el Gobierno quedará prisionero
de sus propias promesas”.
En
este sentido, señaló: “El cumplimiento de los derechos sociales
requiere recursos, por lo que la presión política para aumentar el gasto
público no cesará. Sin embargo, es evidente una caída de los ingresos
fiscales. Recordemos que la recaudación de julio por IVA cayó, y entre
otras cosas la reestructuración de Codelco implica una caída importante
de su producción y contribución al Fisco. Entonces, sin nuevos ingresos
fiscales, el Gobierno tendrá la tentación de aumentar la deuda pública
(recordemos que el solo pago de intereses es cercano al 1% del PIB).
Para las personas no es muy distinto, ya que la estanflación
(decrecimiento económico más inflación) viene aparejada de aumentos de
desempleo y pérdida de poder adquisitivo.
Inflación y retiros
Con
todo, Correa espera mejores cifras de inflación para el próximo año.
“La inflación anual de 13% bajará a niveles de 5% a 6% en 2023, pero con
crecimiento nulo. En consecuencia, es esperable un aumento del
endeudamiento de las familias con mayores costos por deuda (por alza de
tasas de interés), lo que genera incumplimientos de compromisos
financieros. Todo este cuadro tentará a personeros de la propia
izquierda a exigir un nuevo retiro de los ahorros previsionales desde
las AFP. Claramente, esto es negativo para el mercado de capitales, la
inversión e inflación, por lo que el Gobierno difícilmente lo aceptará…
debiendo asumir el costo político, tal como lo hizo la administración
Piñera”.
Presupuesto 2023
Correa
recordó que “este mes se inicia la discusión presupuestaria, lo que va a
tensar la relación de Marcel con el conglomerado de gobierno. Marcel,
con mayor conciencia de la realidad, está dialogando respecto de la
reforma impositiva, la cual no solo debe aumentar la recaudación, sino que también impulsar la inversión. La dicotomía se hace evidente y la realidad pedirá más Marcel y menos Jackson.
El
gran problema del Gobierno es que el gran elefante en la habitación es
la inversión, pero tenemos una izquierda gobernante de discurso
antiempresarial que denigra el emprendimiento y el lucro. No hay señales
claras pro negocios. Al contrario, el Presidente Boric menciona en
Revista TIME condicionar la venta de materias primas a los países
industrializados en base a metas de reducción de emisiones. Aquello refleja un desconocimiento del mundo real”.
Conclusiones
En
definitiva, indicó que “gracias al Rechazo mejoró la confianza en el
país, pero la incertidumbre permanece. En un país que tendrá nulo
crecimiento y una población que crece al 1%, es evidente que el ingreso
per cápita de los chilenos va a la baja y Magallanes no está exento de
aquello, lo que se refleja en proyectos de inversión congelados,
comercio con caídas en ventas, un centro de la ciudad deteriorado,
locales en arriendo y sin proyectos conocidos para su revitalización”.