Buena
parte de su vida la ejerció como médico dentista en el sector privado,
pero debido a la poca cantidad de profesionales en su área en la Región
de Magallanes, le ofrecieron ser parte del sector público y aceptó.
Desde ese “sí” han pasado más de veinticinco años. Hasta hoy que fue su
ultimo registro de marcaje como profesional del Cesfam Dr. Juan
Damianovic de Punta Arenas.
Óscar
Vargas Zec fue despedido ayer por su equipo dental -más cercano- entre
abrazos, besos y aplausos. Incluso, dicen, le prepararon una sorpresa
que jamás se imaginó.
De
otros sectores asistieron otros colegas que pudieron compartir junto a
él ese momento tan íntimo. Para luego decir adiós a su carrera
profesional, pero “no a su vida útil”, como el mismo detalla.
El reconocido dentista u odontólogo, estuvo seis años como secretario general de la Cormupa, luego ejerció su carrera en el
Cesfam 18 de Septiembre donde estuvo por más de quince años. También
fue jefe del Área de Salud de la Cormupa y su último cargo público o
“visible” fue como seremi de Salud en el último período de la Presidenta
Michelle Bachelet.
“Llegué
a la corporación no recién egresado. Llegué porque había pocos
dentistas, menos que ahora. Me solicitaron que trabajara en el sector
público debido a la falta de personas dispuestas a atender en el aquel
entonces. Por esa razón llegué a trabajar en la Cormupa, y por un
compromiso también con los alcaldes de la Concertación de ese momento”,
explica el doctor Vargas.
El
profesional reconoce que la tarea más difícil la encontró en la Cormupa
“porque ha sido siempre una entidad que tiene grandes dificultades de
recursos”. En ese momento, según cuenta el profesional se logró
estabilizar buena parte de las finanzas.
“De
hecho la salud en la corporación se estableció en aquel período.
Estábamos sin problemas en un período en el cual había grandes
dificultades sobre todo con la compra de los medicamentos”, agrega
Vargas Zec.
Su paso por la Seremi de Salud
Estuvo
todo su período (2014-2018) como Seremi de Salud de Magallanes. Un
cargo que dejó “buen sabor de boca” entre algunos funcionarios, pero en
otros, no tanto.
Sin
embargo, el exseremi reconoce que en ese momento “uno aprende todos los
días cosas nuevas. El trabajo en la Seremi fue muy gratificante porque
se ven muchos temas. El trabajo estaba bastante ordenado, conocido, un
desafío sin duda, pero de aprender. Pero en términos de desgaste y de
trabajo, lo más difícil sin duda fue (trabajar) en la Corporación
Municipal”.
Vargas
admite que en su “último día” se queda con el cariño de las personas
que han trabajado a su lado. “Eso lo viví hoy (ayer) en la despedida”.
Ahora
el conocido Vargas Zec se refugiará en los vientos de la Provincia de
Última Esperanza, esperando algún día levantar un proyecto ligado al
turismo.