Era
la voz clave. Dirigente gremial y responsable directo de una iniciativa
pionera en el desafío de unir Magallanes y Aysén por territorio
nacional, Alejandro Kusanovic valoró y apoyó ayer este proyecto, si bien
reconoce sus enormes desafíos.
“Valoramos
y apoyamos esta iniciativa, pues tiene un impacto social tremendo en la
calidad de vida de las localidades más apartadas”, sostuvo.
De
este modo, el presidente regional de la Confederación de la Producción y
el Comercio, CPC, se refirió a la idea de la Cámara Chilena de la
Construcción (CChC), de avanzar en un proyecto a largo plazo (30 años,
al menos) para unir por tierra y mar, las regiones de Aysén y
Magallanes, a fin de mejorar la conectividad de ambas regiones.
Idea y práctica
Kusanovic
explicó que un proyecto de este tipo fue estudiado años atrás por la
CPC. “Lo dejamos inconcluso y vimos que sus costos eran muy altos, pero
creemos firmemente que es viable y necesario”, indicó.
El
dirigente gremial destacó la iniciativa, pues conoce de primera mano el
impacto que una mejoría en la conectividad puede traer a las
comunidades rurales que viven en lugares tan apartados como Caleta
Tortel y, especialmente, Puerto Edén en la Región de Magallanes.
“Gracias
al apoyo del Gobierno, llevamos un año ofreciendo el servicio de
transbordador entre Puerto Yungay, en la Región de Aysén, y Puerto
Natales, en Magallanes, y hemos visto que el impacto que ha traído en la
calidad de vida de estas comunidades tan apartadas ha sido grande. Sus
costos de vida han bajado a la mitad y el valor de sus productos como
los postes de ciprés se ha duplicado. Ha sido realmente una experiencia
impactante”, expresó.
En
sólo un año, el servicio de ferry “Chile por Chile”, que une Puerto
Natales con Puerto Yungay, ha transportado 6.796 personas, 1.031
vehículos, 910 toneladas de víveres y turba, 28 mil postes de ciprés
(el principal producto de Puerto Edén) y 3.600 sacos de mariscos
frescos.