Las
energías limpias avanzan rápido en el mundo y Magallanes es un actor
relevante. Kimberly Sánchez, gerenta de Nuevos Negocios para América
Latina de la empresa Vestas, dio a conocer importantes planes para la
región, ante una industria que, asegura, “ha convertido a las regiones
en protagonistas”, afirmó.
“Magallanes
se perfila como un polo estratégico de innovación y desarrollo para
todo Chile. Nuestra expectativa es que esa potencialidad la convirtamos
en una realidad y que efectivamente la región crezca, se desarrolle, sea
sostenible y se posicione como un actor clave en el suministro de
hidrógeno verde y sus derivados a nivel mundial. También es nuestra
expectativa que este crecimiento sea ordenado, planificado y coordinado
entre los mundos público y privado, que se tomen en cuenta las lecciones
aprendidas de lo que ha salido bien y no tan bien respecto del
desarrollo de proyectos de energía y de infraestructura, también lo que
ha sido el desarrollo de sectores industrializados en Chile, pero
también en el mundo. Tenemos en las manos una oportunidad única, que no
sabemos si se repetirá y es tarea de todos sumarnos, hacerlo y hacerlo
bien. Es un desafío intergeneracional, no podemos fallarle al futuro y
por eso desde Vestas, nos estamos preparando”.
–¿Sus expectativas?
“Entendemos
que nuestra participación como fabricantes y sector eólico es clave
para el desarrollo del hidrógeno verde en Magallanes y en lo que a
nosotros respecta, esperamos participar de esta nueva industria con
soluciones sustentables y de valor añadido local. En Vestas, nos estamos
haciendo cargo de deudas históricas del sector al trabajar en una
solución que pretende acabar con los vertederos de palas, por ejemplo.
Me refiero al proyecto Cetec que lanzamos en febrero en colaboración con
la academia y que, se basa en un proceso químico nuevo capaz de
descomponer la resina epoxi que componen las palas en materiales
vírgenes, en materias primas para ser reutilizadas. Actualmente, este
proyecto está en fase de escalabilidad en pro de alcanzar una solución
comercial competitiva, dependemos de volumen para lograrlo y los
proyectos en Magallanes pueden ser la oportunidad. Más allá de lo
anterior, seguimos trabajando en la evaluación del caso para fabricar
localmente en Chile considerando la experiencia que tenemos en otros
países vecinos como Argentina y Brasil. Por otro lado, somos convencidos
de lo estratégico que puede ser el talento local; creemos en calificar y
promover el talento local para contribuir nuestras operaciones, ya sea
en las fases de construcción, operación y servicio. En Magallanes somos
el único fabricante con un equipo en sitio que es de acá, vive acá, por
ejemplo y teniendo en cuenta el volumen esperado, nos gustaría avanzar
en la evaluación de instalar un centro de capacitación como el que
tenemos en Argentina (Bahía Blanca) para el desarrollo continuo de todo
el personal técnico para crear conocimiento compartido y construir
diferentes equipos de trabajo que puedan satisfacer no solo las
necesidades locales, sino también regionales y, en muchos casos,
globales. Para nosotros, generar valor local es una forma de retribuir a
las comunidades con quienes nos relacionamos y creemos firmemente que
es un diferenciador”.
– ¿Avanza Magallanes?
“Aunque
nos gustaría que fuese a una mayor velocidad, los proyectos siguen
avanzando, cada uno a su ritmo y con sus propios desafíos, pero
avanzando. En una primera instancia, esperamos que ingresen al sistema
de evaluación ambiental al menos unos 3GWs este año y que con el avance
en la fase de permisos se vayan habilitando las decisiones de inversión,
en conjunto con la habilitación de infraestructura necesaria requerida
para ejecutar estos proyectos”.
Sánchez
enfatiza que la carrera por las energías limpias avanza muy rapido y si
Chile fue pionero, otros se pusieron al día muy rápido. “Europa y
Estados unidos han implementado políticas y reglas del juego claras que
han dado certezas en cuanto a los requisitos técnicos y ambientales de
evaluación de proyectos… Aún así, en Chile, se han despejado algunas
incertidumbres: hay una guía para la calificación ambiental de los
proyectos de hidrógeno verde, en conjunto Estado y privados estamos
trabajando en definir las prioridades regulatorias para dar certezas a
las inversiones, a nivel regional saludamos la creación de la Asociación
de Productores de H2V puesto que, esto apoyará a canalizar las
necesidades de infraestructura compartida y esperamos que potencie las
sinergias que puedan existir entre proyectos y la continua articulación
de los comités gestores por parte del gobierno y Corfo, con el programa
Transforma Magallanes. También son de suma relevancia los anuncios
recientes de ENAP respecto de las inversiones en Laredo y en general, su
plan de inversiones para los próximos años teniendo foco en H2V. Son
todas medidas que apuntan en la dirección correcta para la
competitividad del hidrógeno verde en Chile y que el país vuelva a su
sitial referente en el mundo. Debemos seguir trabajando, los desafíos
aún nos hacen frente y si no es ahora, ¿cuándo?”