La idea del viaje del intendente de Magallanes, Jorge Flies, a Puerto Williams -una de las zonas más aisladas de la región- era repasar los compromisos que asumió el Gobierno en el Plan Especial de Desarrollo de Zonas Extremas, pero terminó hablando de compromisos anteriores, que, desde hace años, ninguna administración ha sido capaz de resolver.
Dos agrupaciones de vecinos que desde 2010 esperan soluciones habitacionales en el fin del mundo se presentaron ayer en el aeródromo de la zona, y esperaron a la máxima autoridad regional con pancartas y carteles. Una protesta inédita, en una de las zonas más recónditas, más inclementes y menos pobladas de todo Magallanes.
“El 27 de marzo de 2010, comenzamos la postulación a subsidio para la vivienda”, dijo ayer Rosa Obando, representante de la agrupación Ilusiones al Fin del Mundo, que agrupa a 17 de las 41 familias. “Hasta el momento, no hemos tenido respuestas sobre una solución definitiva a nuestras viviendas”.
Según las últimas informaciones entregadas a los vecinos, el Ministerio de Desarrollo Social tiene en su poder el proyecto, a la espera de la entrega de la Rentabilidad Social (RS), con lo cual comenzaría la evaluación de los recursos y la solicitud de dineros al Consejo Regional (CORE).