Durante
las últimas semanas, Marcelo Navarrete, científico a cargo de las
investigaciones en el CADI-UMAG ha tomado relevancia internacional tras
entregar algunos adelantos del estudio del genoma del Coronavirus que se
está llevando a cabo en Magallanes.
La
nueva cepa del virus es muy distinta a la que se internó en la primera
ola de contagio durante el primer semestre del año y que, desde mediados
de julio, se identificó una variable en ella que está haciendo que sea
más contagiosa y de rápida propagación.
Ahora,
nuevamente hay adelantos y teorías respecto de este estudio y uno de
esos corresponde a los factores geoclimáticos que tiene Magallanes.
“Las
actividades sociales en espacios abiertos son escasas y se restringen
en su mayoría a espacios cerrados con ventilación limitada” explicó
Navarrete, quien añadió que “sin duda, esto facilita la propagación del
SARS-CoV2, independientemente del linaje”.
“Magallanes
es parte de la ecorregión de sistemas subantárticos, es un área única,
sin réplica a esta latitud sur en ninguna parte del planeta, sin duda,
creemos que las características geoclimáticas condicionan cierto
comportamiento social que podría propagar rápidamente un virus de
transmisión aérea”, explicó Navarrete, eso sí, agregó que “lo único que
podemos asegurar es que el linaje viral que dominaba en la primera ola
se ve en esta segunda etapa con escasa frecuencia y fue reemplazado por
otro linaje, es distinto a la primera ola y tiene algunos cambios en la
estructura de la proteína de unión”.
Respecto
de la condicionante de este nuevo linaje y su rápida propagación y alto
nivel de infección, Navarrete es cauto e indica que todo es un
hipótesis.
“Cualquier
especulación sobre el impacto en la funcionalidad, propagación, nivel
de infección u otras cosas, aún está en el terreno de la hipótesis, este
desafío recién comienza y está en observación, por lo tanto, pueden
generar numerosas hipótesis que deben ser estudiadas una por una y
detalladamente”, concluyó Navarrete.