En
una estación meteorológica ubicada al interior de una estancia en
Palenque, Provincia de Última Esperanza, se marcaron apenas 5 milímetros
de agua, durante el último mes, una cifra tan insignificante que ni
siquiera sirve para dar de beber al ganado, nos dice su dueño, el
dirigente ganadero Luis Mladinic, “pues toda el agua queda convertida en
barro”.
Mladinic,
presidente de la Asociación de Criadores de Hereford Magallanes,
denunció la grave situación de sequía que está afectando a la región.
“Esta es la sequía más grande que hemos visto en la historia. He
conversado con muchos ganaderos, incluidos los más antiguos y nadie
había visto nada parecido”.
Por
este motivo, muchos de los ganaderos de la región están tomando la
drástica decisión de disminuir su masa de ganado, mientras otros
esperarán lo que ocurra en los próximos meses, lo que supondrá una
importante pérdida para el sector. “Lo peor es que el viento ha sido
tremendo -continúa- y eso seca cualquier precipitación que haya caído.
Tenemos un grupo donde hablamos ganaderos de toda la región y la
situación es igual de grave en todas partes”.
Medidas
El
dirigente gremial agregó que están a la espera de las medidas que se
adopten en el marco de la declaración de emergencia agrícola por sequía
decretada por la autoridad, pues hasta ahora han tenido que abrir pozos
por su cuenta y utilizar campos destinados al ganado en invierno, ya que
muchos campos de veranada se han secado, lo que anticipa un grave
perjuicio para el sector, pues se trata de la fuente de alimento
reservada para la masa ganadera durante esa estación tan dura en
Magallanes.