Estudiantes y hasta trabajadores de 60 años serán voluntarios en el Censo

Con formulario y lápiz en mano, se dedican a escuchar a los profesores, hacen preguntas y bromean entre compañeros. Está sentado el estudiante de tercero medio junto a la secretaria que está próxima a jubilar. Es una mezcla de personas quienes no están en una clase cualquiera: se preparan para el miércoles 19 de abril, fecha en que saldrán a las calles para contabilizar cuántos somos y cómo vivimos.
Son los voluntarios del Censo 2017, quienes se capacitaron ayer en el Centro de Educación Integral para Adultos, ubicado en Ignacio Carrera Pinto con calle Magallanes, en la capital regional.
Fueron cerca de 70 personas quienes aprovecharon el fin de semana para realizar la capacitaciones de 4 horas (en el caso de los censistas) y 8 para los supervisores, ya que hay muchos voluntarios que tienen problemas durante la semana para poder participar de las clases que realiza el Instituto Nacional de Estadísticas (INE), según cuenta Rodrigo Olivares, encargado operativo provincial de la cartera.
El profesional comentó que esperan terminar con todas las capacitaciones antes del 17 de abril, fecha límite para tener todo dispuesto en este nuevo Censo. “Llevamos un mes y medio con estas clases, lamentablemente no ha podido venir mucha gente dentro de la semana porque algunos no tienen los permisos en el trabajo para asistir”, lamentó.
Censistas
Es por eso que ayer fue como un día más de clases. En una sala hubo cerca de 30 voluntarios censistas, entre estudiantes y trabajadores comprometidos de participar en una jornada única. Así lo ven Luis Riquelme y María Eugenia Álvarez, quienes participarán en el Censo por primera vez.
María Eugenia Álvarez cuenta que la experiencia “ha sido bastante bonita, no es fácil tampoco. Nos ha dado la oportunidad de conocernos, de saber cuántos somos en la región y de conocer cómo vivimos también. En la clase ha sido mucha información, pero esperamos hacerlo bien”, declara.
Por su parte, Luis Riquelme comenta que se unió tras ver en las noticias la baja cantidad de voluntarios para esta labor: “Quiero tener un lindo recuerdo, para contarles a mis hijos cuando sean más grandes, a mis nietos, decir que estuve en el Censo, que en el 2017 fuimos tantas personas y todo eso”, cuenta.
Eso sí, hacen eco de sus compañeros de clases: “No nos han dado colación”, cuentan entre risas.
Supervisores
No sólo son censistas quienes trabajarán ese día. Hay otro cargo dentro del proceso y es el de supervisor, quien guiará a un grupo de entrevistadores en un sector determinado y apoyará con dudas que tengan durante la visita a los hogares ese miércoles.
Katherine Herrera, estudiante de segundo año de Derecho en la UMAG se inscribió en un stand del INE presente en la ExpoMagallanes, tras conocer cómo sería el trabajo de supervisor. “Vi que el país lo necesitaba, habían muy pocos voluntarios y obligatoriamente se tuvo que recurrir a los servicios públicos para cumplir con los cupos” comenta.
Katherine tendrá a cargo a 10 censistas, a quienes guiará y complementará en las labores para que todos cumplan debidamente el proceso en cada hogar.
Ya que eligió ser supervisora, su jornada de clases fue más larga, de 9 a 18 horas-
Situación de calle
Con una cantidad menor de personas, dentro del CEIA también se llevó a cabo la capacitación para quienes censarán a personas en situación de calle, una realidad presente en Chile y que también será considerada por este cuestionario.
En la clase se encontraba la seremi de Desarrollo Social, Claudia Barrientos, quien trabajará como supervisora de este grupo, quien explicó los alcances de este proceso para estas personas:
“En este cuestionario medimos sólo a la personas, excluyendo hogar y vivienda, es un Censo que cuenta sólo con 14 preguntas. La ejecución de este proceso requiere de una mirada especial y por lo tanto el INE se ha ajustado para recoger de mejor forma esta información y eso nos parece fundamental”, destacó la autoridad regional.
Este Censo -a diferencia del realizado a los hogares, que tendrá sólo un día de ejecución- comenzará a realizarse desde el día lunes y tendrá un tiempo de dos semanas para abarcar completamente el espectro de personas que viven bajo estas condiciones.
Para este trabajo no participa cualquier estudiante. En este proceso particular participan voluntarios y profesionales de diferentes casas de acogidas y programas que ayudan a personas en situación de calle. Ejemplo de ello son los participantes de Fundación Esperanza, el Hogar de Cristo, la organización Puro Corazón y Amigos de la Calle, quienes son organismos que colaboran con el Estado para cubrir esta problemática presente en nuestro país y también en Magallanes.
“Trabajamos con ellos (voluntarios) casi todo el año y conocen mejor que cualquier otro la realidad y los puntos de calle que hemos identificado”, informó Barrientos.
Las clases seguirán dándose para quienes aún no han podido completar la capacitaciones. La idea es que este 17 de abril todos los estudiantes estén listos y dispuestos para enfrentar en los siguientes dos días, la tarea de conocer las realidades de toda una región.

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