Cuando
comenzó la semana, el grupo uno de personas que debía rendir los
exámenes de la Prueba de Transición Universitaria, se hizo parte del
proceso. El jueves y viernes, el grupo dos de los inscritos hizo lo
mismo. En su primer día rindieron la prueba de Compresión Lectora y de
Ciencias. El viernes, realizaron la prueba de Matemáticas y prueba de
Historia y Ciencias Sociales.
Con lo anterior, se dio por terminado el proceso asociado a la rendición de exámenes de la Prueba de Transición Universitaria.
Según
el calendario, el 4 de febrero se conocerán los resultados e
inmediatamente se podrán realizar las postulaciones correspondientes,
hasta el 8 de febrero. Para el lunes 22 del mismo mes, se revelarán los
resultados de las postulaciones, y al día siguiente, se dará comienzo al
proceso de matrículas, la cual tiene como fecha límite el 4 de marzo.
Con
respecto del proceso, al menos en Magallanes no se han registrado
mayores problemas. Una de las situaciones que se han vivido, es que los
postulantes han sido trasladados a un local de rendición diferente al
original, para así poder respetar las normas sanitarias establecidas
para la Prueba de Transición.
Hablan protagonistas
Ya
con el proceso terminado, quienes estuvieron en las salas rindiendo las
pruebas, tuvieron palabras para la nueva Prueba de Transición
Universitaria.
“Yo
di la PSU el año pasado y la verdad siento que hubo mucha diferencia en
cuanto a la dificultad. Antes se enfocaban mucho en la memoria y quizás
colocaban ejercicios con mayor complejidad, más rebuscados, pero este
año fueron bastante más simples y generalizados. En ese aspecto creo que
hubo una mejora, ya que de por sí, evaluar años de aprendizaje en una
prueba es muy radical y claramente inefectivo. Por otro lado, con
respecto del control sanitario, creo que fue bastante bien aplicando,
siempre hubo distancia entre las personas, había alcohol gel en varios
puntos, desinfectaron los bolsos y mochilas y éramos muy pocos en la
sala. Sin embargo, dio pie a otros factores negativos. El uso de la
mascarilla durante 2 horas y media fue muy incómodo, costaba respirar
bien y a mí por lo menos me causó dolor de cabeza y somnolencia a ratos.
Además, no podíamos tomar agua y eso hizo todo el ambiente un poco más
hostil”, opinó Paula Sanhueza.
“Creo
que la Prueba de Transición sigue siendo una evaluación injusta porque
hay muchos factores que afectan el rendimiento de la persona. Considero
que el protocolo sanitario aplicado fue el apropiado y adecuados a la
situación, ya que en todo momento hubo lejanía con las otras personas,
había alcohol gel y se notaba que habían sanitizado. Creo que, a pesar
de todo, fue un proceso cómodo”, dijo More Vera.
“Si
comparo la prueba con la PSU, para mi la Prueba de Transición fue mucho
más simple. Con respecto de la información que entregó el Demre, que
dio temarios y modelos, al menos las pruebas que di yo, que fueron
Comprensión Lectora, Ciencias y Matemáticas, las tres no se parecen en
nada, no cuadran en nada a lo que el Demre había informado. Con respecto
de los protocolos, por lo menos en mi sede, nos hacían formar y en las
filas no se respetaron distancias, pero tampoco fue solicitado. Todos
estaban con mascarillas, había alcohol gel, en las salas se respetó la
distancia, los profesores no tocaban nuestras tarjetas de inscripción
solamente las timbraban. En general todo bien, lo único que faltó fue
mayor control de las aglomeraciones a la entrada y salida de las
pruebas”, dijo Yésica Parada, quien rindió la prueba en Puerto Natales.