Excelentes resultados arrojó proyecto experimental de gasificación a partir de residuos

El Centro de Estudio de los Recursos Energéticos (CERE) de
la Universidad de Magallanes, presentó los resultados del proyecto experimental
de gasificación de residuos de la industria maderera de lenga, para su
aplicación en localidades aisladas de la zona con la finalidad de incorporar
una nueva forma de producir energía eléctrica, en lugares que, comúnmente, no tienen
acceso a las redes eléctricas, como estancias y casas del sector rural.

El proyecto lleva por nombre “Construcción, instalación y
puesta en marcha de gasificador de biomasa para comunidades aisladas”, el cual
se ejecutó en los últimos años gracias al financiamiento del Fondo de Fomento
al Desarrollo Científico y Tecnológico y el Gobierno Regional de Magallanes.

 Resultados

Humberto Vidal, director del CERE, explicó que para esto, se
adquirió un gasificador de pequeña escala con una potencia de 10 kilowatts (kW),
cuyo montaje e instrumentación se realizó en dependencias de la casa de
estudios. Junto a ello, agregó que el equipo, comercializado por una empresa
estadounidense, se utilizó para quemar las astillas de madera aportados por la
compañía forestal Monte Alto Renovable, en una combustión controlada,
convirtiéndolas en un gas de bajo poder calorífico (llamado syngas) que
alimenta un motor de combustión interna, el que, acoplado a un generador,
produce energía eléctrica.

“Hicimos un poco más de 13 experimentos – dijo Vidal-. El
último, fue el que más nos llamó la atención, y que fue llevar el equipo a una
estancia en el kilómetro 12 sur en pleno invierno. El objetivo de esa prueba
era someter a la unidad a una condición real de demanda eléctrica y ver cómo se
comportaba. La conclusión fue que la tecnología sobre la cual está basado este
gasificador permite, perfectamente, usarlo en el sector rural con una autonomía
de 6 horas, y con una carga de 4 kW de consumo eléctrico”

Precisó, no obstante, que esta electricidad generada por el
gasificador puede usarse en forma satisfactoria para cubrir consumos de
iluminación, porque mostró una frecuencia eléctrica estable; no así en consumos
que produzcan grandes variaciones de carga en el generador. Algunas de las
condiciones para su óptimo funcionamiento, son la humedad que debe poseer la
biomasa, que no debe superar el 30%, y el tamaño de las astillas, más reducido
que el normal a fin de no tener inconvenientes en el proceso de gasificación.

“Esta experiencia nos hizo ver que la tecnología está
avanzando y está a nuestro alcance. Lo primero, fue demostrar que sí puede
funcionar, y por lo tanto, representa el primer paso hacia su aplicación
exitosa en localidades rurales aisladas y un significativo aporte al uso de las
energías renovables no convencionales”, manifestó.

(Fuente : Dirección de Comunicaciones Umag)

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