Expedición halla los restos del “Endurance”, el barco de Shackleton que naufragó en la Antártica

El “Endurance”, el barco
perdido del explorador ir Ernest Shackleton, fue encontrado el fin de
semana en las profundidades antárticas del Mar de Weddell.


El
hallazgo lo realizó la expedición científica Endurance22, que zarpó de
Ciudad del Cabo en Sudáfrica a bordo del rompehielos SA “Agulhas II”, y
que ayer dio a conocer el éxito de su misión, lo que tuvo amplia
repercusión en medios internacionales.

El
barco era parte de la llamada Expedición Imperial Transantártica, que
buscaba atravesar la Antártica por dos lugares a la vez. Sin embargo, a
pesar de ser un rompehielos, el navío de madera fue aplastado por el
hielo marino y se hundió en 1915, lo que obligó a Shackleton y cuatro de
sus hombres a realizar una asombrosa travesía a pie en busca de
socorro, para lo cual realizaron la hazaña de atravesar en un pequeño
bote el tempestuoso Mar de Drake con ayuda tan solo de un sextante.

Más
tarde, tras sucesivos intentos fallidos de rescate, Shackleton llegó a
Punta Arenas, donde permaneció durante meses gestionando una última
misión de socorro, para lo cual se alojó en el castillo del entonces
cónsul británico, Sir Charles Milward, y que ahora son las instalaciones
de Pingüino Multimedia.

Finalmente,
Shackleton logró su cometido, gracias a la ayuda del marino chileno
Luis Pardo, cuyos conocimientos náuticos le permitieron llegar a la isla
Elefante y salvar a todos los náufragos.

Endurance

El
video del naufragio muestra que el “Endurance” está en excelentes
condiciones. A pesar de que ha estado asentado bajo 3 kilómetros de agua
durante más de un siglo, se ve igual que el día en que se hundió hace
107 años. Sus maderas, aunque rotas, todavía están muy unidas, y el
nombre, “Endurance”, es claramente visible en la popa.

“Sin
exagerar, este es el mejor naufragio de madera que he visto en mi vida,
por mucho”, dijo el arqueólogo marino Mensun Bound, quien está en la
expedición de descubrimiento y ahora ha cumplido una ambición soñada en
su carrera de casi 50 años.

Mateo Martinic

Pingüino
Multimedia contactó al historiador Mateo Martinic, quien valoró la
importancia de este hallazgo. “Es un hecho notable lo que me dice,
aunque la relación de este barco con Magallanes es indirecta. Es el
personaje Shackleton que en esa extraordinaria y heroica empresa de
salvar a sus compañeros se pone en relación con Magallanes y nuestra
historia, y que termina en el episodio memorable del rescate de Pardo en
la isla Elefante. Sin embargo, hasta su hundimiento, esta es una
historia netamente británica y del mund
o,
en tanto cuanto habla del esfuerzo del ser humano por dominar el
planeta. La relación empieza cuando ese hombre extraordinario,
Shackleton,
el último tal vez de los grandes exploradores del planeta, más
infortunado que él imposible, llega a Punta Arenas en busca de ayuda.
Ahí empieza la historia nuestra y la vinculación con los náufragos del
“Endurance”, pero la rela
ción de Magallanes con el “Endurance” en sí, nada”.

 -Se encontró con otro hombre extraordinario…

“Yo
diría que en su empeño noble y extraordinario por salvar a sus
compañeros, Shackleton se encuentra en Punta Arenas con un alma gemela
que fue el piloto Pardo, que decidió ayudarlo, porque recuerde usted que
Pardo ni siquiera estaba al mando del buque, pero como quien estaba al
mando no quiso ir, fue él en su lugar, un alma gemela realmente,
que hermoso momento de nuestra historia”.

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