El Humedal Tres Puentes en Punta Arenas es uno de los ecosistemas que con el crecimiento de la ciudad quedaron inmersos en una zona urbana y que dada su fragilidad ha sido afectado en uno de sus pilares fundamentales: la humedad. Así lo explica al menos Carlos Olave, investigador a cargo del estudio que realiza el Centro Regional Fundación Cequa en su laboratorio de Sistemas de Información Geográfica y Teledetección, cuyo objetivo es evaluar la dinámica y las actuales condiciones en que se encuentra el humedal magallánico, considerando la información de satelital disponible.
“La teledetección es un conjunto de técnicas que permiten obtener información de la superficie terrestre, de objetos en particular, mediante el uso de imágenes satelitales. Desde el año 2005, los datos satelitales muestran que hay una modificación en los índices de humedad del sector. Estamos estudiando aún los efectos de la urbanización sobre el Humedal Tres Puentes, pero ya detectamos que ha afectado a la humedad del terreno, al parecer por la compactación y fragmentación del sistema. Eso es evidente”, dijo Olave.
El investigador no desconoce que al habitante de la ciudad le beneficia que haya mayor conectividad en una zona netamente urbana, pero con la misma fuerza manifestó que es prioritario que las personas tengan un medio ambiente lo más natural posible, amigable y sano, “hay que evaluar y tratar de hacer conversar a la naturaleza con el desarrollo urbano, tratar de tener siempre la mayor cantidad de mitigantes o hacer posibles las mitigaciones en caso de afectarla en demasía”, agregó.
Cruce de datos
El ingeniero agropecuario Humberto Gómez, presidente de la Agrupación Ecológica Patagónica y defensor del humedal, confirma que hay una modificación en el ecosistema de Tres Puentes, aunque dice que falta aún para cruzar los datos que relacionen lo que el Cequa está estudiando y los datos históricos que posee su agrupación sobre la presencia o ausencia de pájaros. “También hay componentes climáticos que deben ser cruzados, para determinar qué es lo que pasó para que ciertas especies no estén llegando a Tres Puentes. Lo que ha variado es la abundancia de aves, más que la riqueza (especies). Esto fue crítico en algún periodo, pero ha comenzado a repuntar nuevamente, aunque no ha alcanzado los niveles de la temporada 2007-2008, que es cuando comenzamos a realizar ininterrumpidamente el censo”, complementó.
Comportamiento errático
Gómez explicó a Diario El Pingüino que el comportamiento de las aves es errático, pero que se explica en la curva por muchos factores, “uno de ellos es claramente el avance de la ciudad, que va asfixiando al humedal, porque son ecosistemas que están ligados unos con otros. Muchos se fijan sólo en Tres Puentes, pero existen muchas aves que no residen ahí, sino que están en los bosques aledaños a ese lugar. Están intercomunicados entre sí, de tal forma que si se cortan esos bosques, muchas de las especies que anidan ahí y se alimentan en Tres Puentes desaparecerán. Por ejemplo, las bandurrias, que nidifican en los pinos añosos que existen en la ciudad y se alimentan en el predio del humedal. Si se talan esos árboles, no tendrán donde nidificar y emigrarán de la zona”.
Perros y microbasurales
Tanto Olave como Gómez coinciden en que los ataques de jaurías de perros contra las aves y la existencia de microbasurales en el sector de Tres Puentes, también afectan a este ecosistema.
“Es necesario concientizar a la población para que no deje sueltos a sus perros, porque es lo primero que se ve cuando uno visita el sector: perros invadiendo el territorio de las aves, y no es su culpa, sino de quienes los tienen a su cargo. Esto que parece sencillo, es de alto impacto en el momento de la reproducción de las aves. Controlar esta invasión podría repercutir positivamente en la presencia de mayor cantidad de aves en el sector”, opinó el investigador del Cequa.
En tanto, el ingeniero agropecuario Alberto Gómez es más categórico para abordar el problema, que calificó como “el tema incontrolable de los perros” y contó como ejemplo que “el año pasado nidificó una pareja de cisnes coscoroba, que es el de cuello blanco, y es raro que lo hagan en Tres Puentes, pero los perros se comieron a todos los polluelos. Fue muy frustrante para quienes sacaban fotos observar que había seis polluelos y que de repente no hubiera ninguno. Existen fotos de la jauría atacando a los cisnes, que se dejaban morder para proteger a sus polluelos. Lo mismo ocurre con los caiquenes colorados, que son una especie en peligro de extinción. El tema de los perros es la ley de la selva, nadie fiscaliza que anden con correa. Detrás de eso hay un problema de legislación y de hacer cumplir la normativa que duerme por años. La gente no entiende que tener un perro es una gran responsabilidad”.