Expertos indican que los adolescentes están sufriendo de dificultades para conciliar el sueño

Este año ha sido extraño para todos, sobre todo para los niños y adolescentes que se han visto especialmente afectados por la pandemia. 

Hace algunos meses, para muchos tener clases en su hogar hubiese sido un sueño hecho realidad. Sin embargo, en la práctica esta modalidad ha traído consecuencias negativas para los jóvenes. 

El cambio drástico de su rutina diaria, ha producido un alto nivel de estrés y ansiedad, lo que se ha traducido en que tengan dificultad para poder conciliar el sueño. Según la sicóloga infanto juvenil del Servicio de Salud de Magallanes, Mariela Campos, esto se debe al miedo provocado por la pandemia. “Muchos padres están comenzando a trabajar de forma presencial y eso ha generado un miedo en muchos niños, ya que les genera temor que les pueda pasar algo. Esto provoca que muchos tengan pesadillas respecto de esto y finalmente no puedan dormir pensando en esto”, explica ella. 

Otra razón que la sicóloga explica, es el cambio en su vida escolar. “Las clases online han sido terribles ya que muchos niños no están aprendiendo porque les cuesta mucho concentrarse, y el exceso de tareas y trabajos hacen que aumente el estrés en ellos. Además, se les crea una ansiedad porque saben que les está acabando el año y esto no va a cambiar”, agregó ella. 

Otro colega suyo que comparte este argumento, es Juan Pablo Reyes, sicólogo de la Clínica Magallanes. “Hoy en día se ha provocado un cambio negativo en el sueño de los jóvenes, que ha ido empeorando. Esto, debido una desmotivación escolar porque no se han podido adaptar a las nuevas condiciones de estudio, lo que ha generado un aumento en su nivel de estrés y ansiedad”, explica Reyes. También agrega que es importante enfocar el bienestar mental de los niños antes de las obligaciones escolares. “Es importante lograr que tengan espacios de ocio y otro para los estudios. Aunque yo creo que es primordial priorizar el bienestar emocional y social de los niños y adolescentes, por sobre las exigencias escolares. Si un niño no tiene las herramientas para estar bien emocionalmente, va a ser difícil que pueda estudiar de manera adecuada”, afirmó. 

Para el sicólogo Enzo Arias, esto también tiene como causa el distanciamiento con sus compañeros. “Para los jóvenes la relación con sus pares es primordial. El hecho que no puedan estar con ellos ha provocado que están más irritables, lo que causa que tengan cambios emocionales más drásticos, lo que finalmente lleva a un estado que les cuesta dormir, por todo lo que pasa por su mente”, expresó Arias. 

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