El
9 de diciembre fue un día oscuro para la Fuerza Aérea de Chile, tras
perder contacto con el avión Hércules C-130 en el mar de Drake, todo
sentimiento cambió para quienes quieran trasladarse hacia la Antártica.
En
la actualidad y a pesar que oficialmente no están suspendidos los
vuelos de la FACh hacia la Antártica, desde la fecha del siniestro, la
Fuerza Aérea de Chile no ha retomado los servicios destinados hacia el
continente blanco.
De
hecho, para la primera semana de enero tenían previsto vuelos hacia la
Antártica, pero desde la institución comentaron que estos fueron
suspendidos por problemas climáticos informando que la penúltima semana
de enero se retomarían nuevamente los viajes, lo cual hasta el momento
no ha sucedido.
La
FACh es el aliado de transporte principal que tiene el Instituto
Antártico de Chile para sus distintas expediciones científicas a esas
remotas latitudes. Pero desde el desastre aéreo, han tenido que recurrir
a distintos “charters” gracias a los convenios
de cooperación internacional que el organismo tiene suscrito con
distintos países como Corea del Sur y Portugal para poder trasladar a
los científicos, incluso también a optar por vuelos comerciales
proporcionados por Aerovías DAP.
Para
el director del INACh, Marcelo Leppe, esto traerá consigo un aumento en
los costos de la institución. “Hemos estimado entre un 15 y 20% más los
costos de transporte aéreo hacia y desde el continente blanco, y por
ahora, saldrá desde nuestro presupuesto regular, obligando a reprogramar
otras actividades contempladas en la Expedición Científica Antártica
(ECA)”, comento Leppe, quién agregó que “nos ha afectado,
fundamentalmente, en la planificación de diciembre y enero, ya que hemos
debido usar métodos alternativos para el transporte de carga y
pasajeros, a saber: Armada de Chile, Aerovías DAP y vuelos de otros
programas antárticos nacionales”.
Según
registros entregados por la base aérea en la Antártica, hasta la fecha
han recibido 10 aterrizajes de Hércules de otros países (cuatro de
Brasil, tres de Colombia, dos de Perú y uno de Uruguay) además de 31 de
aeronaves comerciales de DAP.