El Coronavirus intentó
apagar la magia y tradicional feria de las pulgas en la Población
Alfredo Lorca, pero los puesteros no se rinden fácilmente. Si bien hubo
semanas en que no funcionó el reconocido espacio, en que las familias se
sentían frustradas por la imposibilidad de trabajar y tener paciencia
mientras veían que su situación se complicaba, la verdad es que la
perseverancia dio sus frutos.
Finalmente,
al ver que la situación del Coronavirus en Punta Arenas se hacía cada
vez menos peligrosa, el municipio dio el permiso de reactivar las ferias
y que los vendedores ambulantes regresaran a las calles a vender sus
productos.
Sin
el Covid-19, ser un vendedor ambulante en Magallanes ya es difícil. El
clima a veces golpea y los emprendedores deben aguantar el embate de la
salvaje naturaleza austral.
La
nieve ha estado presente en los últimos días en la región y si bien es
algo que todos disfrutan, como también es bello, la verdad que para un
sector es un momento de preparación mental y abrigarse lo más que se
pueda.
A pesar
del manto blanco, los vendedores en la feria de las pulgas de la
Población Alfredo Lorca, se instalaron nuevamente en las calles y
ofrecieron sus productos. Quienes llegaron al lugar agradecieron el
esfuerzo de los puesteros, ya que este espacio es para muchos un
panorama, un lugar donde pasear y encontrar algo útil para la casa a
precios accesibles.
A pesar del Coronavirus, la nieve y las restricciones sanitarias, la feria de las pulgas en la Población Alfredo Lorca vive.