La Armada de Chile finalizó una ambiciosa comisión de servicio en el
extremo más austral de Chile, donde se fondearon un total de 5 boyas “Pilar”: 4
totalmente nuevas y la reparación completa de una ejemplar antigua.
Se tratan de boyas de última generación creadas en España, las cuales
miden más de 14 metros de altura y pesan más de 5 toneladas. Cada una de ellas
fue diseñada analizando las condiciones extremas donde serán instaladas. En esa
línea, se estudió la profundidad, el viento y la corriente marina del lugar
donde permanecerán por varios años.
Algunas de éstas fueron fondeadas en el Estrecho de Magallanes y otras
en los canales más australes de la Región de Magallanes y la Antártica Chilena,
en una zona total que alcanza los 1.000 kilómetros en los mares más extremos de
Chile. Llegar a esos alejados lugares fue posible gracias al trabajo que
realizó personal naval de la Tercera Zona Naval junto al ATF Lautaro, donde se
pudo fondear cada boya en su lugar asignado: 3 boyas en la Angostura Inglesa, 1
ejemplar en Paso Summer y otro en el Canal Grey.
Dicha comisión se enmarca dentro del “Proyecto Fénix”, liderado por la
Directemar y donde se busca reemplazar las antiguas boyas -que ya cumplieron
son su vida útil- por estas nuevas boyas traídas desde España.