El
imputado fue detenido el 30 de agosto por un agente encubierto de la
PDI. Según la carpeta investigativa, la Brigada Antinarcóticos obtuvo
antecedentes que estaría dedicado a la venta de drogas. Tras obtener la
autorización judicial, un detective gestionó una transacción de drogas
en los estacionamientos del Unimarc Sur.
En
el mediodía del martes, el imputado llegó al punto de encuentro
acompañado de un menor de edad. Le entregó un envoltorio con 7,5 gramos
al agente revelador. Una vez que el supuesto consumidor se retiró del
lugar, una patrulla policial apareció en escena y concretó el arresto.
La
detención del imputado permitió el allanamiento de dos domicilios
ubicados en el sector sur de Punta Arenas. En total se descubrieron 684
gramos de marihuana, tanto dosificada como a granel, además de 15
plantas de cannabis que crecían en dos sistemas de cultivo. También
incautaron balanzas digitales, bolsas dosificadoras e incluso dos
pistolas de aire comprimido.
La acusación
La
Fiscalía acusa al imputado por microtráfico en concurso aparente con
cultivo de cannabis sativa sin autorización. Solicitan la imposición de
tres años de cárcel y una multa de casi 40 UTM (cerca de 2.400.000 de
pesos).
Si el caso se resuelve en un juicio oral, el Ministerio Público cuenta con 12 testigos para
acreditar los hechos. El listado contempla a detectives antinarcóticos y
a una ocupante del inmueble donde encontraron los sistemas indoor.
Como
evidencia material, el ente persecutor puede rendir 47 sets
fotográficos y todos los elementos incautados en el procedimiento,
incluyendo las pistolas y las balanzas.
La audiencia de preparación de juicio quedó fijada para el 21 de diciembre.