En
medio de la crisis de las regiones de Tarapacá y Antofagasta en el
norte del país, el gobernador de Magallanes, Jorge Flies, firmó un
convenio con el Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los
Refugiados (Acnur), para ofrecer a los extranjeros una alternativa de
migración controlada y planificada mediante la iniciativa “Magallanes
Región Solidaria”. Sin embargo, dicho acuerdo no ha sido bien recibido
por parte de la comunidad magallánica y ha sido criticado fuertemente
por diversos actores regionales e incluso ha provocado protestas afuera
de la Gobernación y la presentación de un escrito en Contraloría para
que se pronuncien acerca de la legalidad del acuerdo por las
atribuciones que tiene la autoridad regional.
Ante
las diversas criticas, Flies explicó a Radio Cooperativa en qué
consiste el acuerdo firmado recientemente por el Gobierno Regional con
el Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados (Acnur).
La
iniciativa se denomina “Magallanes Región Solidaria” y apunta a
desarrollar una “migración legal, planificada, ordenada, de refugiados”,
dijo. Y agregó que “este convenio de colaboración aplicaría para quien
tiene carácter de refugiado reconocido por el país, situación que es muy
distinta a lo que está ocurriendo en el norte”.
El gobernador señaló que “estamos
dispuestos -en la medida en que la Cancillería y Acnur vayan
identificando refugiados- a decir que nos interesa incorporarlos a la
región, acogerlos a través de un programa especial. (Pero) hasta que no
se cumpla esa condición, no está la persona en el paraguas del convenio;
no estamos hablando de migrantes que están en forma irregular, que los
pescamos de un campamento en Iquique y los traemos a Magallanes”.
Finalmente,
Flies expresó que “queremos que no pase en Magallanes lo que hoy día
está pasando con la migración irregular en el norte”, pero sí “seguir
siendo una sociedad diversa, acogedora, recibiendo a personas que
escapan de su país por motivos políticos, climáticos, económicos”.