Este año el Día Nacional de las Iglesias Evangélicas y Protestantes, como también el Día de Todos los Santos, se vivió de una manera diferente, ya que las actividades y visitas a los distintos cementerios del país se realizaron mientras la ciudadanía aún expresaba su descontento por la clase política y el funcionamiento del país.
Debido a lo anterior, la Municipalidad de Punta Arenas pidió a los más de 50 floristas que tramitaron su permiso y estuvieron frente el Cementerio Sara Braun durante estos días, que no dejen material que pueda ser usado como barricadas o sea utilizado para que los manifestantes hagan fuego.
Cabe señalar que el permiso sacado por los comerciantes consideraba la instalación de estructuras, pero a raíz del mandato del municipio, esto no fue posible, y provocó un gasto extra no considerado, avaluado en $20 mil por jornada. Considerando las nuevas condiciones, muchos de los floristas días antes de que comenzara el fin de semana largo, hicieron un llamado al alcalde Claudio Radonich, para que se les devuelva un parte del dinero gastado en el permiso, el cual finalmente no pudieron ocupar a cabalidad.
Positivo
A pesar del complicado panorama, varios de los comerciantes comentaron ayer a Pingüino Multimedia que la venta fue bastante exitosa. Hoy hacen un balance positivo y agradecieron a todas las personas que prefirieron sus productos, especialmente a aquellos fieles y habituales clientes.
Así las rosas, girasoles, claveles y violetas, entre otras, pasaron de ser protagonistas frente al cementerio municipal a adornar las tumbas de los seres de queridos, que miles de familias fueron a visitar durante este fin de semana largo.