Muchas son las interrogantes que se formulan sobre el carrito de churros que se encuentra situado en José Menéndez con Bories, ya que algunos puntarenenses han estado preocupados por el eventual desalojo del carro “Donde Lalo” , que hace nueve años está instalado en ese lugar.
Diario El Pingüino conversó con su dueño, Francisco Sepúlveda, quien junto a su esposa Marcela Guerrero han sacado adelante a su familia vendiendo churros.
Francisco explicó que “los militares me hicieron llegar una carta, que después fue entregada a la municipalidad, donde alegan que les molesta el olor a fritura, por lo que después de nueve años nos quieren sacar de aquí”.
Asimismo, él y su esposa alegan que ellos han trabajo durante mucho tiempo para toda la comunidad y que en ocasiones han tenido que parar su negocio debido a unas reparaciones que se hicieron en la calle Bories y el desborde del Río de las Minas.
“Ahora no quieren correr a Cpech y no es algo que nos convenga, porque las personas saben que este es nuestro sitio y desde hace años nos han conocido en esta esquina y si nos movemos a donde ellos quieren, vamos a perder bastantes clientes”, apuntó.
Esta pareja, que ha mantenido a su familia con la venta de churros, asegura que no les dieron ninguna oportunidad de plantear su caso, “tengo que desalojar el 29 de enero por algo que no tiene sentido, el Ejército le entregó una carta a la municipalidad y no me dieron oportunidad de apelar, de repente llegaron y nos dijeron que nos teníamos que ir de aquí, sin darnos una oportunidad de llegar a un acuerdo.”
La preocupación de esta pareja es grande, Francisco y Marcela tienen dos hijos, a los cuales nunca les han faltado sus estudios, pues la venta de churros siempre ha sido su fuente de ingreso.
“Esta situación nos afecta mucho, nosotros estamos aquí desde las diez de la mañana hasta las nueve de la noche, este negocio es rentable , yo he pagado mi casa y los estudios de mis hijos con este puesto, si me mueven para otro lado, me va a perjudicar, porque bajará la clientela.
De verdad que estoy muy molesto con esta situación, además esta es mi única fuente de trabajo, yo acá no molesto a nadie, simplemente vengo a trabajar y a complacer a la gente con los churros. Tengo mis clientes fijos y ahora que me molesten por el olor, es algo inaceptable”, finalizó.
Municipalidad
Respecto de esto, en la municipalidad dijeron que “de acuerdo con la información proporcionada por la Dirección de Inspecciones junto a Rentas-Patentes, el 18 de enero pasado se sostuvo una reunión con Marcela Guerrero, propietaria del carro móvil aludido, en la cual se acordó trasladar y reubicar en uno de los espacios vinculados a Cpech, luego de que representantes del Ejército de Chile, con dependencias en calle José Menéndez lo solicitaran de manera formal, lo cual se hará efectivo desde el lunes 29 del presente”.
Pese a esto, Francisco señala que “fue un acuerdo obligado, si no firmaba ese documento me iban a quitar los permisos y es algo que no puedo perder, además hablé con las autoridades y me dijeron que sí o sí tenía que desalojar el 29 de enero, prácticamente fue un acuerdo a regañadientes, no entiendo por qué después de tanto tiempo les molesta el olor a fritura”.