Siguiendo
por la ruta del viento, el clima extremo y atractivos paisajes, llegó
el momento de compartir una nueva aventura en uno de los puntos
turísticos más llamativos para los que visitan la Patagonia.
Continuando
por el oleaje del Estrecho de Magallanes llegamos hasta el que es
quizás, junto con Torres del Paine, el destino que más identifica a esta
parte del país, tanto por sus paisajes como por el relato que encarna
su origen y esencia.
En
esta oportunidad compartiré una historia que nació en 1843, en la
primera colonia soberana en el Estrecho de Magallanes, Fuerte Bulnes.
Primera parte de una serie en la cual faltarían paginas para contar
detalles y que desde mi punto de vista quiero rememorar algunos pasajes
de esta historia llena de sacrificio, muerte y desolación, pero en la
que venció la fuerza y el tesón.
A muchos de los que nacimos en
estas tierras se nos viene a la memoria el polvoriento viaje desde
Punta Arenas hasta llegar al kilómetro 60 sur, un camino hermoso que
recorría los campos con sus encantadoras casitas a orillas del estrecho,
cuando en algunos veranos calurosos nos íbamos a bañar por alguna bahía
o simplemente a pescar robalos y merluzas con lienza y arpón. Un viaje
que casi duraba dos horas para llegar al Histórico de Fuerte Bulnes en
lo alto de un cerro, en la llamada Punta Santa Ana. A cuantos parientes y
familiares llevamos hasta allá, siempre orgullosos de contar nuestra
historia en medio de una geografía plagada de accidentes y una
naturaleza viva que siempre invitó a soñar con el paraíso. En un lugar
sacado de los cuentos, con casitas de madera, como en una película de ficción.
Hoy
en día ese viaje no es el mismo, pero sin duda que no ha perdido el
encanto. Ahora toda la ruta desde Punta Arenas está pavimentada, tan
solo nos lleva una hora de viaje aproximadamente. Hay señal para la
telefonía móvil durante todo el recorrido, nuestro viaje se nos hace más
ameno y divertido encontrando algunos almacenes y picadas donde podemos
comprar queso, huevos de campo, pescado fresco, leche de vaca, ricas
onces croatas, empanadas de centolla y mariscos, entre otras.
También
nos encontramos con nuevos servicios como cabalgatas, kayak de mar,
paseos en bote Zodiac, cuatriciclos, campings, quinchos y el Parque
Étnico Keu Ken, donde se recrea en un circuito a pie hechos históricos
de Punta Arenas y la Patagonia.
Ahora,
esta ruta para llegar a Fuerte Bulnes cuenta su propia historia y para
los que se aventuran por primera vez, les recomiendo ir con tiempo, tal
vez un día completo para disfrutar de cada estación, en donde se
encontrarán con muchas historias de esfuerzo y valentía por querer
ganarle a la naturaleza brutal del austro.
En
el próximo capítulo les contaré acerca de cómo es el Fuerte Bulnes hoy
en día, sin duda una nueva historia de relevación histórica de nuestro
pasado.