Por dos horas, entre las 11 de la mañana y las 13 horas, paralizaron hoy sus labores las funcionarias del Centro de la Mujer de Punta Arenas, en adhesión a la movilización nacional.
Por un momento se instalaron en el frontis de las oficinas de Avenida España, entre Avenida Colón e Ignacio Carrera Pinto.
En la declaración pública que entregaron manifiestan que “durante el presente año se han movilizado funcionarias y funcionarios, pertenecientes a los Centros de la mujer, Centros de hombres y Casas de Acogida de nuestro país, Programas del Servicio Nacional de la Mujer y Equidad de Género (Sernameg). Las movilizaciones se realizan con la finalidad de hacer presente demandas laborales básicas con el propósito de mejorar las condiciones de los trabajadores y trabajadoras de los mencionados centros”.
Los Programas del Servicio Nacional de la Mujer y Equidad de Género (Sernameg) son ejecutados por entes colaboradores del Estado, como municipalidades, gobernaciones, organizaciones no gubernanmentales, entre otros, por ello dependiendo del ejecutor los trabajadores y trabajadoras quedan sujetos a normas y reglamentos distintos, algunos se rigen por el código del trabajo y otros por el estatuto administrativo de nuestro país.
“A su vez, el Servicio Nacional de la Mujer y Equidad de Género se hace cargo de las bases técnicas y del financiamiento para el desarrollo de estos programas, sin embargo esto último resulta ser evidentemente insuficiente para cumplir con las condiciones laborales necesarias y abordar con la calidad que se requiere un tema fundamental y trascendental para nuestra sociedad como lo es la erradicación de la violencia de género en nuestro país. A modo de ejemplo se puede señalar que en el caso que se produzca un desfase en la entrega de los recursos, compañeras/os de otros dispositivos reciben sus remuneraciones hasta con tres meses de atraso; las/los profesionales que se desempeñan a honorarios carecen de previsión social, por lo tanto sin derechos a licencias médicas y no cuentan con el derecho al uso de pre y post natal, ni menos vacaciones; existencia de una sobrecarga laboral que impide entregar los servicios con la calidad que merecen las mujeres víctimas de violencia de género; existencia de problemas de infraestructura, entre otros”.
Estas injustas relaciones laborales hacen que haya una alta rotación de personal que va en perjuicio de las mujeres a quienes se les brinda atención.
Los programas a lo largo de Chile, han manifestado la preocupación ante estas demandas a la señora ministra Claudia Pascual Grau, y al no obtener una respuesta satisfactoria han decidido manifestarse públicamente, siendo la consigna general el exigir el levantamiento de una mesa de dialogo entre los distintos dispositivos y el ministerio, para ir priorizando estas demandas.
“El centro de la mujer de la ciudad de Punta Arenas, si bien no está sujeto a todas las injustas dificultades planteadas, igualmente se hace parte de esta movilización ya que no puede permanecer indiferente, manifestando su solidaridad con los compañeros/as de otras regiones y considerando que existen necesidades urgentes de ser resueltas en el mismo Centro de la Mujer de Punta Arenas, sobre todo en lo que respecta a la carga laboral de las funcionarias del programa”.
Esto lo certifican en una nota que lleva la firma de Paola Cavieres, Sylvia Ovando, Claudia Villarroel, Pricilla King, Jeaneette Oyarzún , Bárbara Poduje y Silvia Villegas.
(Por : Edmundo Rosinelli / Foto: César Sandoval)