La
fiesta de la Virgen de Lourdes sigue atrayendo una gran cantidad de
feligreses desde distintas partes del país, que en su paso por la
capital magallánica asisten a dicha ceremonia. Ayer, la peregrinación
partió desde la Iglesia San Miguel hasta la Gruta de Lourdes en el Hogar
del Niño Miraflores en Punta Arenas, donde cientos de devotos esperaban
con ansias la procesión.
La
ceremonia estuvo a cargo del obispo de Magallanes, Bernardo Bastres,
quien ofició una unción de los enfermos pensando en todos aquellos que
tienen alguna dolencia o limitación física.
“La
celebración de la Virgen de Lourdes se remonta a la época del padre
Evaristo Passone, por los años 50. Era procesión de la parroquia San
Miguel, que terminaba aquí en la gruta del Hogar del Niño y que poco a
poco se fue uniendo gente. Lo que queremos recordar es a nuestros
enfermos que necesitan la ayuda del señor”, dijo Bastres.
Devotos
En
ese mismo sentido, Ana Vera, quien es oriunda de Viña del Mar, asistió a
la peregrinación de la virgen, porque “es una tradición familiar.
Nosotros somos de Viña (del Mar)
y siempre hemos estado con la Virgen además que mi papá siempre nos
llevaba a misa y a la gruta de Lourdes. Ella es parte de nosotros. Como
católicos veneramos a la Virgen María por ser la madre de Jesús. Está en
el ADN de toda mi familia”, comentó.
La devoción de Ruth López,
lleva más de cuarenta años desde que su hija pasó por un largo período
de gravedad y “gracias a la Virgen mi hija se mejoró. Le pedí tanto a la
Virgen que me concedió el favor”, señaló.
@JesúsNieves