Gendarmeria inaugura monumento y gruta de la Virgen de la Merced

En un ambiente emotivo, con la presencia de la seremi de Justicia y Derechos Humanos, Michelle Peutat Alvarado; el obispo de Punta Arenas, monseñor Óscar Blanco Martínez; funcionarios de Gendarmería y una veintena de internos del complejo penitenciario de Punta Arenas, se inauguró una gruta en honor a la Virgen de la Merced, así como un memorial en honor a los funcionarios fallecidos del Centro de Estudios y Trabajo.
El fray Mario Salas Becerra, superior de los padres Mercedarios en Chile, y Ada Rodríguez Arriarán, feligresa de Antofagasta, quien es la principal responsable de obtener la imagen de la Virgen de la Merced, protectora de los cautivos, tuvieron una presencia especial al lado del acceso a esta unidad penitenciaria.
Fray Mario Salas sostuvo en su discurso que la Virgen de la Merced regresa a nuestra historia gracias a la reproducción de la antigua efigie de su patrona, la cual se encuentra en el Museo Salesiano Maggiorino Borgatello y data de la época en que Punta Arenas era una colonia penitenciaria. “Debido a su relación con los cautivos, es un privilegio estar presente en Chile como representante de la comunidad mercedaria. Hemos traído un regalo y, como mencionó alguien, la Virgen de la Merced es una luz para esta comunidad de hermanos”, destacó.
Por su parte, el obispo Blanco enfatizó que “la virgen es la madre de Jesús, cuya muerte y resurrección acabamos de celebrar, lo que nos da alegría y esperanza para un mundo mejor: la vida siempre puede superar la muerte”. Esta faceta de la misericordia de Dios también está asociada con la imagen de la Virgen de la Merced. Además, la presencia es una señal de esperanza tanto para las personas privadas de libertad aquí como para las personas que trabajan aquí”.
La seremi Michelle Peutat expresó su gratitud a todas las personas que contribuyeron a la realización de esta actividad y enfatizó el papel del CET de Gendarmería. “Se ha observado que han demostrado un gran compromiso con la comunidad, colaborando con juntas de vecinos y clubes del adulto mayor, volviendo a integrarse en una sociedad que a menudo es excluyente”, enfatizó.
Además de mostrar su satisfacción por el éxito de este proyecto, resaltó la importancia de compartir sus creencias religiosas, sin importar si somos creyentes o no, así como los caminos de recuperación. Además, expresó su gratitud hacia los funcionarios, a quienes dijo admirar: “Es fundamental siempre brindar reconocimiento a ellos y sus familias”, apuntó.
Después de poner un regalo floral en esta nueva zona de reflexión, Ada Rodríguez, manifestó su agradecimiento profundo, ya que ha sufrido dos enfermedades autoinmunes. “Un día, una hermana le envió una imagen de la virgen a su celular desde Punta Arenas, mientras estaba en un estado crónico y con 30 kilos menos. Durante el proceso, experimentó una hemorragia y un tumor agresivo, pero también confió en la virgen y logró avanzar con éxito, cumpliendo con todos los pronósticos”, expresó.
Con la ayuda del padre Salas, se llevaron a cabo cuatro años de esfuerzos para lograr la adquisición de esta imagen de la Virgen de la Merced, lo que resultó en la financiación de tres copias: una se envió al continente africano, otra a Santiago y la tercera se quedó en Magallanes.

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