El primero, operó durante casi cinco meses en aguas del Pacífico sur y logró cumplir con sus expectativas de extracción; el segundo -que desarrolló sus faenas en aguas internacionales- no tuvo la misma suerte.
De acuerdo con un comunicado de la compañía, “en enero, tras conocerse la noticia de la reducción en la cuota del bacalao de profundidad, y estando al tanto de los riesgos, Globalpesca resolvió enviar dos de sus tres buques a aguas internacionales del Atlántico Sur en vez de dejarlos detenidos, con el fin de mantener la actividad de la empresa y el empleo de sus trabajadores”.
Para fines de esta semana se espera la llegada del buque Globalpesca III, cuyos resultados, dicen en la compañía, “no serán mucho mejores”.