La negativa surge como respuesta a la petición enviada por el alcalde
de Punta Arenas, Emilio Boccazzi, a principios de marzo, donde a través de un
escrito a la presidenta Michelle Bachelet, pedía mantener el horario de verano
en la zona.
El rechazo se debe principalmente a que este año no es factible
mantener el horario de verano por los diferentes problemas que generaría al
tratarse de un mismo país, como ocurriría en el caso de las lineas áreas que se
verían afectadas.