El
subsecretario de Agricultura, José Guajardo, anunció ayer que el
gobierno estudia una batería de herramientas destinadas a incentivar en
los jóvenes, el deseo de permanecer en el campo.
El hecho resulta especialmente relevante para Magallanes, donde muchas de sus comunas rurales no pasan de los mil habitantes.
Guajardo
se reunió en Villa Generosa con jóvenes de Punta Arenas y Puerto
Natales que forman parte de la mesa jóvenes rurales de Indap. “Me llevo
una tremenda impresión de los chiquillos, varones y damas, con muchas
ganas de partir, pero también con muchos problemas para hacerlo y por
eso era importante conversarlo, ver dónde estaban las complejidades y a
partir de eso, salir de ahí”, dijo.
Indicó
que la Fundación para la Innovación Agraria (FIA) puso en la mesa la
posibilidad de crear un concurso especial “para que puedan postular sus
iniciativas, innovaciones y les podamos dar un apoyo. Necesitamos un
recambio generacional, nuestra agricultura se está envejeciendo y hay
que darle a las nuevas generaciones las condiciones para emprender”.
-Este
tema es muy relevante para la región, donde muchas comunas rurales
tienen menos de mil habitantes y la tendencia es a la baja en algunas de
ellas…
“Tuvimos
el acompañamiento de autoridades locales, del gobernador subrogante, de
la delegada presidencial y en Natales con la alcaldesa y delegada
provincial. Veo un apoyo bastante importante de las autoridades locales,
están en sintonía con lo que se está haciendo, también son personas
bastante jóvenes. La mayor sensación de los jóvenes es que no tienen
algo propio, pues dependen de lo que les dejan los padres. Hay que tener
una mirada de cómo a través de algún crédito o financiamiento, lograr
que tengan lo propio, algún lugar donde trabajar, donde sembrar, crear sus
animales o producir flor, como lo hacen otros países. He estado en
Estados Unidos y allá el Estado le entrega un crédito a los jóvenes para
que les compren la tierra a sus padres y con eso los padres recuperan
su capital y ellos se quedan con tierra para trabajarla y, además, se
quedan con una experiencia de vida. Estos jóvenes han crecido, han
vivido en el campo, muchos de ellos han ido a estudiar afuera, pero
vuelven porque se sienten atraídos, porque creen que pueden hacer algo nuevo”.